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PROYECTO DE LEY

Expediente: 7662-D-2013

Sumario: PERDIDA DE LA AUDICION: ADVERTENCIA EN DISPOSITIVOS MOVILES DE REPRODUCCION DE MUSICA.

Fecha: 27/11/2013

Publicado en: Trámite Parlamentario N° 181

Proyecto
PÉRDIDA DE LA AUDICIÓN.
ADVERTENCIA EN DISPOSITIVOS MÓVILES.
Artículo 1º.- Establécese la obligatoriedad de colocar señales de advertencia del riesgo de pérdida de audición en los envases y carcazas de todo dispositivo móvil que funcione como reproductor de música, indicando además los volúmenes y tiempos de tolerancia máximos no perjudiciales para mantener una audición saludable.
Artículo 2º.- El Ministerio de Salud de la Nación será la Autoridad de Aplicación de la presente ley.
Artículo 3º.- Establécese el plazo de noventa (90) días a partir de su publicación en el Boletín Oficial para que los comercios y distribuidores de estos productos den cumplimiento a lo prescripto en la presente ley.
Artículo 4º.- De forma.

FUNDAMENTOS

Proyecto
Señor presidente:


Todos los días son más las personas, de cualquier edad, que usan dispositivos MP3, MP4, teléfonos celulares, entre otros aparatos, para escuchar música, mientras caminan, esperan, viajan, o realizan cualquier otra actividad.
Más allá de la ponderación de los niveles de aislamiento social a que conduce esta práctica, existen peligros ciertos para la salud, en particular para la conservación del sentido del oído.
¿Cuántas personas han tomado conciencia de los daños irreparables que pueden provocar estos dispositivos a la salud auditiva humana?. Por lo que se observa, pocos.
Esta indiferencia, e ignorancia, no impide que, como legisladores, instemos a tomar las medidas necesarias para evitar engrosar nuestra población con dificultades auditivas, las que, además, terminan constituyendo un agravamiento en los presupuestos de salud individuales y públicos.
Es por ello que resulta imprescindible que el Ministerio de Salud de la Nación arbitre las medidas necesarias para realizar una campaña de prevención del uso excesivo de dispositivos MP3, MP4 y teléfonos móviles, con reproductores de música, y sus análogos, para evitar el riesgo de pérdida de audición, incluyendo información sobre los volúmenes máximos de sonido y períodos máximos de tolerancia de los mismos para el oído humano.
Es bien sabido que la exposición prolongada a sonidos demasiado fuertes puede dañar la audición. Para proteger a los trabajadores, se han establecido límites a los niveles de ruido permitidos en el lugar de trabajo. Los sonidos ambientales, como el ruido del tráfico, de las obras, de los aviones o del barrio, pueden ser muy molestos, pero no son suficientemente fuertes para afectar a la capacidad auditiva.
En los últimos años, el ruido de las actividades de ocio se ha convertido en una seria amenaza para la audición de las personas, porque puede alcanzar niveles de volumen muy elevados y porque una proporción creciente de la población está expuesta a él, sobre todo los jóvenes. El motivo de preocupación no es sólo la música de los conciertos y discotecas, en ocasiones extremadamente fuerte, sino también la nueva generación de reproductores portátiles de música, que pueden reproducir sonidos a volúmenes muy elevados sin perder calidad.
El sonido es una forma de energía que se propaga de manera diferente a través de distintos materiales: aire, paredes, ventanas, etc. En su vida cotidiana, las personas no están expuestas a un único sonido, sino a una combinación de diferentes sonidos procedentes de diversas fuentes, que pueden interferir entre sí. La exposición a los sonidos en general dependerá de muchos factores, tales como el tamaño y la forma de la habitación y cómo esté amueblada, pero también de la anatomía del oído y el peinado del oyente.-
El oído humano percibe los sonidos graves o agudos como menos intensos Cuando se exponen a un sonido, los oídos perciben minúsculos cambios en la presión. Este nivel de presión sonora se puede medir y suele expresarse en decibelios (dB). El promedio de los seres humanos percibe los sonidos a partir de cierto nivel, definido arbitrariamente como 0 decibelios.
Un aumento en el sonido de 20 dB representa una presión sonora 10 veces mayor. Por ejemplo, la presión sonora de un avión despegando cerca (120 dB) es 1 000 veces mayor que la de una conversación normal (60 dB).
El oído humano percibe los sonidos especialmente graves o agudos como menos intensos. Por este motivo, los niveles de presión sonora se miden normalmente en decibelios ponderados A (dB(A)).
Cada sonido tiene un determinado patrón de frecuencias detectables por el oído o por diferentes dispositivos (medidores de sonido u oídos artificiales). Basándose en las mediciones de la presión sonora es posible establecer el nivel medio durante un período de tiempo determinado, el nivel más alto registrado, o el nivel sonoro continuo cuya energía sea igual a la de los sonidos oídos.-
Uno de los tipos más comunes de deficiencia auditiva es la pérdida de audición, es decir, la incapacidad para escuchar sonidos por debajo de determinados umbrales. La pérdida de audición puede medirse mediante una prueba de audición estándar. Sin embargo, algunas personas con umbrales de audición normales pueden non obstante tener problemas para comprender el habla, debido a dificultades para procesar los sonidos.
Los problemas auditivos que afectan al oído externo o medio por lo general pueden tratarse, pero los problemas del oído interno o del nervio auditivo, que conecta el oído con el cerebro, suelen ser permanentes.
La capacidad de oír sonidos agudos suele disminuir como resultado del envejecimiento o de la exposición a sonidos fuertes. Las personas afectadas pueden, por ejemplo, tener problemas para entender una conversación en ambientes ruidosos, tales como una fiesta.
El tinnitus es la percepción de pitidos, zumbidos o silbidos que proceden del sistema auditivo y no de una fuente externa. Puede ser temporal o permanente, y es relativamente común. A menudo se asocia con deficiencias auditivas, envejecimiento o exposición a sonidos fuertes, y suele estar relacionado con la parte del sistema nervioso encargada de la audición. Se sabe poco acerca de sus causas concretas. Los estudios muestran que los jóvenes que están expuestos a sonidos fuertes tienen más probabilidades de padecer tinnitus que aquellos que no lo están.
La capacidad auditiva de casi todas las personas se va deteriorando poco a poco con la edad. En jóvenes adultos de hasta 40 años, este proceso es lento y provoca insignificantes niveles de deficiencia auditiva. Entre las personas mayores, esta pérdida de audición relacionada con el envejecimiento se acelera.
Entre el 5 y el 10% de los usuarios de este tipo de aparatos de música corre el riesgo de perder audición de manera permanente, si los utiliza con un volumen alto durante más de una hora al día, durante al menos cinco años.
"En vista de los consejos científicos, necesitamos actuar rápidamente y examinar las normas vigentes para garantizar que le siguen el ritmo a las nuevas tecnologías y garantizar que los consumidores se benefician de los estándares de seguridad más elevados posibles", explicó la comisaria de Protección del Consumidor, de la Unión Europea, Meglena Kuneva, durante la Conferencia sobre Aparatos de Música Personal organizada por la Comisión Europea el 24 de marzo de 2009, en Bruselas.
La comisaria reconoció que aunque "ya existen estándares de seguridad europeos que restringen el nivel de ruido de los aparatos de música personal a 100 decibelios, los actuales estándares (...) sólo cubren algunos aparatos de música y hay una preocupación creciente por el daño auditivo provocado por una exposición excesiva a estos aparatos".
"También tenemos que garantizar que se informe a los consumidores de los riesgos de salud asociados a una exposición de sonido de aparatos de música personales y teléfonos móviles con la función de reproducción de música", agregó. "El daño auditivo puede prevenirse reduciendo los niveles de sonido y duración de la exposición", recordó.
La comisaria reconoció su "preocupación por los 10 millones de personas en la Unión Europea que son usuarios frecuentes de aparatos de música personales con volúmenes altos que, sin saberlo, pueden estar dañando su capacidad auditiva de forma irreversible. Muchas de estas personas son menores y adolescentes que no intuyen el peligro y por eso sus padres también tienen que ser concienciados".
Las ventas de reproductores de música personales se han disparado en los últimos años también en nuestro país, principalmente las de lectores MP3 y MP4. Y ni que hablar lo que sucede con los teléfonos inteligentes.
Los niños y los jóvenes no se dan cuenta del daño hasta mucho tiempo después de que éste se haya producido, ya que la pérdida de oído se manifiesta a largo plazo. El daño no resulta visible inmediatamente, ni a corto plazo, sino que es un daño que aparece más tarde en la vida.
Esta iniciativa es un primer paso. No alcanza por sí sola, pero es un avance. Va en camino a una mayor toma de conciencia sobre el grave problema que nos acecha.
Por todo lo expuesto, solicito a mis pares la aprobación del presente proyecto.
Proyecto
Firmantes
Firmante Distrito Bloque
GUZMAN, OLGA ELIZABETH NEUQUEN MOV POP NEUQUINO
Giro a comisiones en Diputados
Comisión
ACCION SOCIAL Y SALUD PUBLICA (Primera Competencia)
COMERCIO