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PRESUPUESTO Y HACIENDA

Comisión Permanente

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  • PRESUPUESTO Y HACIENDA

Reunión del día 10/10/2018

- PRESUPUESTO 2019

En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, a los diez días del mes de octubre de 2017, a la hora 10 y 33:
SR. PRESIDENTE LASPINA Damos comienzo a la reunión de la Comisión de Presupuesto y Hacienda para discutir ciertos cambios en el articulado del presupuesto general de la administración nacional para el ejercicio fiscal 2019.

Hemos tenido discusiones respecto de las cuestiones macroeconómicas, con la presencia del señor ministro Dujovne, así como también hemos analizado cuestiones más políticas en materia de obras con el señor ministro Frigerio. Por su parte, debatimos reformas a la ley de administración financiera con el secretario de Finanzas, licenciado Bausili, y asimismo hemos recibido el informe de la flamante Oficina de Presupuesto del Congreso, un documento muy detallado que consta en su página web y cuyos comentarios y recomendaciones hemos leído con mucha atención. Esto nos da una base muy sólida para debatir entre los diputados los cambios o sugerencias de carácter técnico o político en el articulado de la ley general de presupuesto.

Además, el señor ministro Dietrich estuvo ayer en la Comisión Bicameral de PPP que preside el señor diputado Bossio y dio explicaciones respecto del curso de las obras y los cambios regulatorios que se proponen en este proyecto de ley de presupuesto. Todos lo hemos visto por streaming.

De modo que tal que tenemos una base muy sólida para discutir e intercambiar ideas entre nosotros, y eventualmente cada uno podrá ir trabajando en un proyecto de dictamen. El oficialismo va a ser muy receptivo a los comentarios de carácter técnico que se están haciendo y que seguramente hoy se expondrán. En la medida que estemos de acuerdo, trataremos de ir modificando el dictamen en línea con los comentarios que hoy surjan. Luego, cada uno tendrá la posibilidad de presentar su respectivo dictamen si no hay un acuerdo para acompañar el del oficialismo.

Tiene la palabra la señora diputada Frana.

SRA. FRANA Señor presidente: nosotros presentamos una inquietud a la Comisión en el sentido de recibir al presidente del Banco Central. Lo habíamos comentado con usted en una de las últimas reuniones.

Además, le acerqué notas de un conjunto de sectores que quiere venir a la Comisión a expresar su postura respecto del presupuesto. Nosotros pensamos que debemos tener un cronograma para recibir a los distintos sectores. No sé qué se definió desde la Presidencia de la Comisión en cuanto a si esto será posible.

SR. PRESIDENTE LASPINA Respecto a la presencia del presidente del Banco Central, me remito a lo que dice su Carta Orgánica, que establece que al menos una vez al año el presidente del Banco Central debe informar ante el Congreso los avances en materia de política monetaria y cambiaria. Eso se hace en una comisión conjunta de las comisiones de Presupuesto y Hacienda y de Finanzas de Diputados, y de Presupuesto y Hacienda y de Economía Nacional e Inversión del Senado.

Ayer estuve reunido con el senador Esteban Bullrich y acordamos avanzar en este pedido de audiencia conjunta para que el presidente del Banco Central venga al Congreso en las próximas semanas a hacer un informe respecto de la situación en materia de política monetaria y cambiaria. Nosotros sugerimos que eso sea dentro de algunos días, dado que el doctor Sandleris ha comenzado su gestión en el Banco Central hace muy poco tiempo. Estamos avanzando en eso, pero es algo que no puedo decidir yo sino que se define en conjunto con el Senado puesto que hay cuatro comisiones que intervienen y tenemos que definirlo en conjunto. Puedo informar que todavía no hay una fecha determinada, pero ayer conversé con el señor senador Bullrich para darle un curso a este pedido, que entiendo es muy generalizado.

Respecto del curso de las reuniones de Comisión, como dije antes, nosotros tenemos una base de discusión muy técnica con funcionarios y la Oficina de Presupuesto del Congreso. Entiendo que todos los sectores de la sociedad y la economía están muy bien representados por los señores diputados, quienes hacen oír su voz. Ayer tuve un intercambio muy cordial con el señor diputado Yasky, y le expresé lo mismo.

De hecho, todos recibimos a los distintos sectores, pero creo que si abrimos a una audiencia pública a todos los que se quieran expresar, puede ser algo interminable e inmanejable. Todos conocemos las expresiones y los reclamos de los distintos sectores, que a mí me llegan en muchos casos por notas, y también recibo a sectores empresarios, trabajadores, bomberos -incluso junto con algunos de ustedes-, y varios otros que quieren hacer oír su voz.

En aras a la eficiencia en el uso del tiempo de los señores diputados, es bueno que avancemos nosotros, y si en esta discusión hay algún punto central que no quede despejado o que incomode a algún sector, lo podemos hacer. Pero primero tenemos que pulir un poco la redacción del dictamen, porque hay muchas cuestiones que se han ido debatiendo y objetando a lo largo del debate que el oficialismo está dispuesto a revisar.

Tal como le decía ayer al señor diputado Yasky, veamos si una vez que tenemos algunos consensos respecto de las modificaciones al articulado aún subsiste la necesidad de escuchar a determinados sectores. En ese caso, lo podremos evaluar utilizando algún esquema razonable. Eventualmente, lo llevaremos a cabo un reducido grupo de diputados; no hace falta que hagamos un acto público de eso. Aquellos diputados que estén interesados en tener reuniones con un determinado sector lo podrán hacer.

Considero que utilizar a la comisión como un lugar de exposición pública de las propuestas o discursos no creo que sea eficiente. Puede haber excepciones como el caso de algún sector en particular que tenga afectado sus intereses. Esto lo haríamos una vez que concluyan los cambios al articulado. Me refiero especialmente al tema del impuesto a las Ganancias o al vinculado con la situación en la Patagonia. Hay algunos sectores que quieren hacerse oír. Entonces, veamos cómo evoluciona eso y, en función de ello, evaluaremos la necesidad o no de convocar a algún sector determinado.

Tiene la palabra la señora diputada Frana.

SRA. FRANA Señor presidente: le agradezco su respuesta, más allá de que no la comparto.

Considero que en muchas de estas reuniones técnicas quedaron temas pendientes que no fueron respondidos. Por ello, entendíamos que debía existir un cronograma. No creo que haga falta una asamblea pública pero sí algún tipo de organización para poder escuchar a todas las voces.

SR. PRESIDENTE LASPINA Tiene la palabra el señor diputado Bossio.

SR. BOSSIO Señor presidente: del tema presupuestario hemos hablado dos o tres veces. La visita de los funcionarios públicos aclaró algunos temas pero, en otros puntos, nos agregaron más dudas con respecto al proyecto de ley de presupuesto que está en debate presentado por el Poder Ejecutivo para el año 2019.

Antes de ir a los puntos particulares, quisiera hacer alguna referencia general. El día siguiente de su asunción el señor presidente del Banco Central brindó una conferencia de prensa mediante la cual nos comentaba las modificaciones en la política cambiaria y monetaria en la Argentina a través de un régimen absolutamente nuevo, supuestamente diseñado con autoridades del Fondo Monetario Internacional.

Concretamente, si está al frente del Banco Central de la República en comisión -no fue aprobada por el Senado pero sí está en comisión, designado por el Poder Ejecutivo- y se encuentra en condiciones de modificar la política cambiaria y monetaria, entiendo que puede venir a este Parlamento a explicar a las diferentes fuerzas políticas qué significa y cuál es el impacto que tiene en nuestra economía.

Estamos viviendo los coletazos de la devaluación. Hace pocas horas estuvimos viendo que la retroactividad en materia de aumento de tarifas -concretamente en el gas- impacta de manera directa. La gente lo percibe de manera directa. Hay otras cosas que son más complejas; esto es directo.

Por ello, considero que, antes de la aprobación del proyecto de ley de presupuesto, el señor presidente del Banco Central tiene que concurrir a este Parlamento. No sé si será a esta comisión o a otra en el marco de lo que determina la Carta Orgánica del Banco Central. Somos respetuosos de lo institucional. Vuelvo a repetir que estamos hablando del Banco Central de la República Argentina: BCRA. No es el Banco Central solamente. Tiene un mandato constitucional y debe rendir cuentas al Congreso de la Nación. Creo que es necesaria la presencia en este Congreso del señor presidente del Banco Central.

El otro punto que es de forma -y no por eso menor- es el relativo al acuerdo con el Fondo Monetario Internacional. Es un asunto que lo venimos impulsando de manera permanente con el señor diputado Lavagna. El ministro Dujovne dijo que no estaba en condiciones de adelantar aspectos de la negociación con ese organismo. Hay un velo de secretismo pues no sabemos de qué se trata. El directorio del Banco -representado por expresiones de distintos países- va a aprobar algo que fue firmado por los dos gobernadores que tiene la Argentina ante el Fondo Monetario Internacional. Me refiero al presidente del Banco Central -no sé si el nuevo o el anterior- y el ministro de Economía.

Por otro lado, ayer nos enteramos que las proyecciones del Fondo con respecto a la Argentina son distintas a las que plantea el ministro de Economía. Se dice que la economía va a caer más este año de lo que cree Dujovne. Precisamente, Dujovne es muy optimista con respecto al Fondo. El año que viene la caída será tres veces superior respecto a la que propone el ministro de Economía.

Además, el Fondo no es un crédito. Porque en un crédito se presta, se lo devuelve, con tasas y determinadas condiciones, con Covenants, cross default, etcétera.

Sin embargo, el acuerdo con el Fondo es un manual de condicionalidades. Es un manual de política económica y monetaria conforme a la visión del Fondo Monetario Internacional, que suscriben las autoridades económicas de la Argentina.

Las condicionalidades son lo que en definitiva marca el devenir de la economía.

No conocemos ese waiver, ese perdón, que firmó el gobierno argentino por no cumplir las metas originales que se plantearon hace dos meses. No conocemos ese nuevo acuerdo que está en la mesa del directorio del Fondo Monetaria Internacional, donde imagino que debe haber normas de transparencia, incluso la propia ley de acceso a la información votada por este Congreso, dice que no hay secretismo en ninguno tipo de acuerdos. Además, no estamos hablando de información sensible o de algo que no deberíamos conocer.

Entonces, señor presidente, le solicito que le pida al ministro Dujovne que venga con lo que va a aprobar el Fondo Monetario Internacional, simplemente para conocerlo.

Entiendo que las facultades son del Poder Ejecutivo. Así fueron siempre, en el pasado y en el presente. Pero tenemos que conocer ese acuerdo. Es razonable. El secretismo y la no transparencia no son buenos a la hora de poder avanzar en una discusión más sensata.

En materia macroeconómica no me voy a expandir más de lo que ya dije. No vemos claro el tema del tipo de cambio de (40,10) el año que viene. De hecho, si uno hace una proyección de las propias bandas del Banco Central, pareciera ser un objetivo poco claro.

Por eso vamos a sugerir algún tipo de articulado para que los excedentes de recaudación por variación del tipo de cambio tengan algún destino particular y específico, que tenga que ver con lo federal, con la producción, con el trabajo, con la cuestión más sensible que está viviendo la Argentina hoy, que es la falta de trabajo, de estabilidad y de certeza con respecto al futuro.

Tenemos que zanjar la idea de que nos equivocamos permanentemente en el armado de esta idea de presupuesto para poder plasmar en un artículo en concreto ese análisis de sensibilidad que plantea el propio gobierno y al que hizo referencia el director de esta comisión.

Tengo mucho para decir y lo voy a hacer en el debate. Hay artículos concretos que nosotros creemos que no tienen que formar parte del presupuesto. El artículo 8° es uno. Históricamente existió ese artículo. Ahora le agregaron que, si hay excedentes de recaudación, podemos hacer gastos corrientes, cuando antes era solo gastos de capital. Y también le agregaron el tema de los recursos con Estados extranjeros, que no sabemos bien de qué se trata.

Me parece que una cosa es la técnica presupuestaria tradicional, que permite ciertos límites al Poder Ejecutivo, y otra es avanzar sobre las facultades que tiene el Congreso de la Nación.

En cuanto al tema de la deuda y el artículo 53, ha venido el secretario de Finanzas. ¿Saben qué? Hay tres condiciones. La ley de administración financiera dice que por lo menos tiene que haber dos para hacer una reestructuración. Yo entiendo que puede ser una, pero tampoco le podemos dejar una carta blanca al gobierno para que haga una restructuración, porque -vuelvo a repetir- cuando uno se quemó con leche, ve una vaca y llora.

Implementemos algún mecanismo que agilice la ley de administración financiera y que, eventualmente, vengamos al Congreso de la Nación y definamos si hay una reestructuración.

Yo vi los puntos -y el que entiende de finanzas lo sabe- y hay momentos donde posiblemente podamos optar por una mejor deuda de la que tenemos. Esto es complejo, pero es técnicamente probable, pero que sea en el Congreso. Y si no hay ninguna urgencia, discutamos la nueva ley de administración financiera. Por eso, sugiero sacar este artículo, señor presidente.

No estamos de acuerdo con incluir el tema de la Patagonia. Creo que son artículos que evidentemente tienen que ser discutidos. Si queremos discutir los privilegios que tiene el sistema previsional, si queremos discutir si vamos a apostar a la inclusión y no a los privilegios, discutámoslos en el marco de una reforma previsional. Animémonos a hacer una reforma previsional de avanzada. Veamos qué están haciendo otros países para que los jubilados ganen más, cómo funcionan con otros recursos. Pero me parece que poner lo de la Patagonia y lo de la PUAM en el presupuesto no corresponde.

Ayer el ministro Dietrich le decía a uno de los diputados que mezclaba peras con manzanas. Bueno, acá hay peras, manzanas, arándanos, frutillas; hay de todo.

Lo mismo pasa con el tema del impuesto a las ganancias. Hay un desconocimiento enorme de la historia. Parte del articulado de este tema tuvo que ver con un conflicto en la Patagonia argentina, en la provincia de Chubut, en Cerro Dragón. Acá hay diputados de Chubut que conocen bien el tema.

Fue una discusión enorme que significó años de retracción en la producción de petróleo. Se trata de un conflicto que nos avergüenza. Pero evidentemente volver sobre la lógica del conflicto me parece que es un error; nosotros sugerimos eliminar todo lo que tiene que ver con las cuestiones de ganancias.

Por su parte, el ministro ayer dijo que la PPP fue un éxito total, pero nosotros no vemos un centímetro de ruta, ni hablar de un kilómetro...

SR. OLIVARES Recorra el interior, señor diputado.

SR. BOSSIO De PPP no hay un centímetro de ruta arrancada, señor diputado. No quiero debatir. No vemos un centímetro. Que haya avanzado lo administrativo no significa que haya contratos cerrados desde el punto de vista financiero. Están adjudicados pero no está cerrado lo financiero. Hay rutas, pero por PPP no hay un centímetro; dígame dónde se hizo un centímetro de ruta por PPP. Uno.

SR. TORELLI No están en marcha todavía, señor diputado...

SR. BOSSIO Por eso, no hay nada todavía. Así que no hablemos de éxito.

Varios señores diputados hablan a la vez.
SR. BOSSIO El éxito fue que hubo muchos interesados, y bienvenido sea. Pero que los interesados pongan los recursos; no el Banco Nación.

Creo que el mecanismo de PPP puede funcionar, pero si invierten los privados. No creo que sea un éxito, aunque no quiero debatir. Esperemos, y ojalá se hagan rutas, porque la verdad es que son necesarias. Yo no veo muchos centímetros, y menos aún kilómetros. Para mí los éxitos se dan cuando comienzan y terminan las cosas.

El ministro ayer no pudo responder ni siquiera el costo del kilómetro, y dijo que una cosa es el costo financiero y otra el costo de la obra. Es la primera vez que escucho que los intereses no forman parte de los costos. ¿Desde cuándo los intereses no se pagan? No voy a entrar en esa discusión porque lo importante es que se haga la obra, pero vamos a ver si se hace. Ni siquiera depende del Estado Argentino sino de la voluntad de los privados, es decir, si ponen los recursos.

Además, hay un artículo que propone el proyecto de ley presupuesto en el sentido de que el Congreso de la Nación tiene que formar parte de la adjudicación de los contratos. ¿Vamos a poner al contrato en consideración de ambas Cámaras? ¿Lo vamos a revisar cada uno de los señores diputados? Yo creo que quien tiene que hacerse cargo es el Poder Ejecutivo. Nosotros controlaremos mediante la Auditoría General de la Nación, pero no creo que los contratos tengan que pasar por ambas Cámaras del Congreso.

En cuanto a las cajas previsionales, gran parte de las provincias que forman parte de nuestro bloque tienen problemas hace muchos años. Hago la autocrítica de que nosotros profundizamos los problemas y que hemos tenido discusiones enormes, una de ellas con De la Sota. Tuvimos una discusión muy dura en términos políticos, no en lo personal, porque esa relación era excelente, pero terminamos con largas jornadas de discusión en la Corte.

Habíamos avanzado y ahora retrocedemos. Si no firmás el pacto fiscal -que es una facultad propia de una provincia- si tenés déficit ya no sos parte de la Nación. Son cosas que hay que cambiar. No retrocedamos; avancemos y resolvamos el tema del financiamiento de las cajas provinciales. Tenemos una propuesta presentada por los diputados de nuestro bloque.

En relación con las cooperativas y mutuales, yo comparto poner impuestos al ítem financiero. Sin embargo, hay un montón de mutuales y cooperativas pequeñas que deberían tener algún tipo de límite de excepción porque en los pueblos cumplen una función totalmente distinta que la que tienen las cuevas o los grandes sectores financieros. Hay una cuestión filosófica de fondo: quienes se visten de cooperativas y mutuales pero hacen actividades financieras deberían tener algún tipo de imposición, sobre todo en el momento en que se vive.

Respecto de las jubilaciones y las asignaciones familiares, nosotros proponemos cambiar la lógica escrita en el articulado. Le vamos a presentar, señor presidente, cada uno de los articulados para que los puedan ver. Hay un tema de expropiación de tierras. Pareciera que el Estado nacional tiene la capacidad de expropiar todas las tierras. Definamos cuál es la traza, y si se define que hay que expropiar tierras, bienvenido sea. Si es para hacer el tren a Vaca Muerta y hay que expropiar algunos terrenos, que sea puntual y concreto. Pero si quieren expropiar en términos generales, que vengan al Congreso, donde lo indica la Constitución. Esto tiene que ver más con el tren Bahía Blanca-Añelo, pero lo tendrán que aclarar las autoridades.

En definitiva, nosotros proponemos una serie de modificaciones que entendemos que hacen a una lógica presupuestaria de institucionalidad y respeto del Congreso, otras al sentido común, al equilibrio federal y paz en algunas regiones de la Argentina, y otras porque creemos que cuando se avanza en un marco normatorio no es bueno cambiarlo según los contextos, en particular con el tema PPP.

Sugerimos otras modificaciones porque entendemos que el Congreso debe fortalecerse en lugar de retroceder. El tema de la deuda es muy sensible. Además, hay otros temas que sencillamente no tienen que estar en el proyecto de ley presupuesto sino que hay que discutirlos en otro ámbito.

Ustedes conocen la experiencia de dejar a un gobierno sin presupuesto. No sé si lo saben todos los que están acá, pero hay muchos que fueron ministros y lo hicieron. Leí los debates de esa época con Triaca, Aguad y De Prat-Gay. Se usó la palabra "golpista" por no votar el presupuesto. Hace pocas horas una colega nuestra dijo "que se caía el gobierno". Si nosotros decimos eso, ¿qué nos dicen? En serio, ¿qué nos dirían? ¿Les parece institucionalmente correcto? ¿Qué tono tiene esa posición política? ¿La tratamos en la Cámara?

Nosotros vamos a debatir hasta el último día y tenemos más cosas para discutir, y seguramente en el ámbito de nuestro bloque tendremos más cosas para aportar. Lo que les quiero decir es que tienen que cambiarse estas cosas sí o sí, porque de lo contrario este presupuesto no solo será malo sino que va a generar conflicto y situaciones que no son buenas para la Argentina ni para la Patagonia ni respecto del tema de ganancias. Existe una obligación de la clase política de generar paz, certeza y certidumbre.

Por otro lado, aparece en el marco del presupuesto el tema del gas. No fue claro el señor ministro Iguacel ni en la conferencia ni acá respecto del valor de las tarifas. No es una preocupación solamente mía, sino de miles de argentinos que no saben cuánto les va a venir de tarifa. Hay miles de pymes a las cuales hay que encontrarles una solución mediante una norma que les dé certeza. Está claro que había que resolver el tema de tarifas. Nadie lo duda, es una discusión saldada. Pero no a estos niveles: siempre defienden para el mismo lado, siempre la sustentabilidad es para el mismo lado, siempre hay que pelearse con los usuarios y no con las empresas. ¿Por qué una vez no nos peleamos con quien nos tenemos que pelear? Al menos transitoriamente. El Congreso tiene que discutir estos temas.

Estos son aspectos que vamos a plantear, señor presidente, y vamos a tener una instancia nueva para plantear un nuevo articulado. Ojalá que estas sugerencias sean escuchadas por parte del Poder Ejecutivo, porque de lo contrario será muy difícil avanzar frente a los conflictos y a la situación económica que vive la sociedad.

SR. PRESIDENTE LASPINA Señor diputado: tomé nota de varios de sus puntos. En este debate estamos abiertos a todas las sugerencias y modificaciones que necesiten plantear, más allá de que lo podemos ir haciendo por orden.

Tengo una lista de oradores, pero voy a ir tomando nota de los comentarios y después haré un resumen de la visión del oficialismo. Si ustedes quieren tratar algún punto, lo debatimos y lo agotamos respecto de algún artículo en particular.

Tiene la palabra el señor diputado Kicillof.



SR. KICILLOF Señor presidente: no es el objeto de esta reunión reiterar nuestra posición sobre el proyecto de ley de presupuesto y las estimaciones y proyecciones para el año que viene que tienen un absoluto grado de irrealidad. Sin embargo, me veo obligado a hacer algunos comentarios porque se conocieron -entre la última reunión de comisión y la del día de hoy- las proyecciones de uno de los coautores, copartícipes necesarios o cómplices de este proyecto, es decir, el Fondo Monetario.

Nosotros ya decíamos que los números del proyecto de presupuesto no son verosímiles de acuerdo a lo sucedido con los últimos anuncios. Me refiero al cambio de política monetaria. Concretamente, el proyecto habla de un dólar a 40 pesos como promedio para el año que viene. Esa cifra no coincide con lo que dijo el señor Jefe de Gabinete ni tampoco con las bandas que estableció el Banco Central. Se trata del cuarto cambio efectuado por este gobierno en lo relativo a la política monetaria. Cada uno de los cambios se debió a un fracaso, una corrida y también a una pérdida de reservas: en síntesis, un desastre.

Considero que es un exceso de voluntarismo esperar que algún diputado quiera acompañar un proyecto de presupuesto que el propio Poder Ejecutivo niega. ¿Cómo no van a traer un presupuesto distinto después de que los propios funcionarios cambian la política y anuncian otra cosa? Es una burla. No podemos estar discutiendo eso.

Algún funcionario que nos visitó me quiso chicanear acerca de un presupuesto que yo no presenté pero que, cuando fui ministro, no se pudo cumplir. Eso puede pasar. Es un presupuesto, un plan, una estimación. Lo que no puede suceder es que el presupuesto esté en contradicción con la realidad del momento en donde se está votando. Eso fue lo que sucedió el año pasado. El presupuesto decía que la inflación estimada iba a ser de un 10 por ciento y era obvio que dicha meta iba no se iba a poder cumplir porque en ese entonces les venía fallando el sistema de metas de inflación de Sturzenegger sumado al festival de LEBACs. Eso lo advertimos: falló, fracasó y dos días después de votar el presupuesto el propio gobierno anuncia que la meta pasa a 15 por ciento para este año. Pero la inflación va a ser de un 42 o 45 por ciento. Uno puede someter a la humillación al Parlamento y, fundamentalmente, al oficialismo para que vote algo que es poco plausible. Ahora, votar algo imposible e irreal es una burla a la ley y al Parlamento. ¿Qué estamos haciendo? ¿Quieren imponer cualquier cosa? Ahora, sobre llovido mojado. El Fondo Monetario -no sé si lo hizo un martes 13 pero podía ser- se refirió a las proyecciones de crecimiento incluidas en este proyecto para el año que viene. Considero que son un desastre porque están reconociendo que la caída del Producto el año que viene va a ser de un 0,5 por ciento. Será el último año del gobierno de Macri y creo que será recesivo. Eso no es vergonzoso. La vergüenza no es que el gobierno reconozca que va hacia el tercer año de recesión o de caída del presupuesto en el marco de estos cuatro años de mandato. Es decir, no ocurrió ni la revolución de la alegría ni el "podemos vivir mejor". Tampoco pudieron revertir los años sin crecimiento ni el maleficio de los años impares ni la luz al final del túnel ni la lluvia de inversiones ni los brotes verdes. Estamos frente a un despliegue escenográfico y de marketing. No han cumplido con nada. Ese no es el desastre. El desastre es que obliguen al oficialismo -e intenten incluir a parte de la oposición- a acompañar un presupuesto que, ante una perspectiva acerca de que la economía va a caer todas las medidas que se toman allí son recesivas.

Es decir, hay una enfermedad y pronostican que el paciente va a empeorar. Cuando hablamos de recesión no nos estamos refiriendo a un chistecito de un Excel. Representa caída de la producción, del empleo, del bienestar, del Producto per cápita. Es un desastre. El proyecto estipula medidas contractivas. Hasta la teoría económica neoliberal y el mismísimo Sturzenegger -el último monetarista vivo- saben que si uno aplica medidas recesivas en lo fiscal, en lo monetario y con problemas en lo cambiario...

Varios señores diputados hablan a la vez.
SR. KICILLOF Yo se lo reconozco. Desde Fridman que nadie estaba tan convencido de estas cosas. Le reconozco ese mérito. Incluso, cuando vino el otro presidente uno decía: "Bueno, es porque es del sector financiero, ganan plata". Tenía otra sospecha. En el caso de Sturzenegger creo que era un creyente en esas cosas que están completamente mal y en las que nadie cree, pero nos llevaron a un desastre.

Hay una montaña de Lebac. Fíjese que al oficialismo le están pidiendo déficit cero. Pero a la vez le piden que convaliden 700 mil millones de pesos de pago de intereses acá y en el Banco Central otros 750 mil serán. O sea que es un ajuste con un parche en el ojo.

Ajustan la partida en educación y en salud y dicen que hay que hacer el sacrificio para que después todo ande mejor, y los timberos se están llenando de plata con la plata del pueblo, de los impuestos del presupuesto, de la emisión monetaria o del cuasi fiscal en el Banco Central.

Es mentira. No están haciendo un ajuste en ningún lado. Están redistribuyendo y despilfarrando la plata entre los que más que tienen. Y lo dice el presupuesto.

Ustedes reconocen que va a haber una caída del 0,5 el año que viene y parece que la festejaran, porque vienen acá y ninguno del oficialismo se pregunta: ¿y no podemos hacer algo? No digo desde Keynes, porque ahora Keynes es mala palabra; peronismo es mala palabra. No digo desde las experiencias que anduvieron bien en la Argentina, que la hicieron crecer y le mejoraron la vida a la gente. Digo, desde cualquier lado, desde cualquier teoría que tengan, ¿no se preguntan qué hacer si en la ley que va a guiar la acción del Estado el año que viene -que es el presupuesto- ven que la economía va a caer? No. No hacen nada. Que caiga. Ajustemos, ajustemos y ajustemos. Repito, es mentira. Minga. Déficit cero, no. Un gasto extravagante e insoportable, pero para la timba.

No tiene ningún ajuste este presupuesto. Es un presupuesto de despilfarro. Es una estafa convalidada. ¿Saben a dónde va toda la plata de los que contribuyen con el IVA y todos esos impuestos por los que ustedes se rasgan las vestiduras? A los intereses de deuda, a los financistas, a los bancos, a la bicicleta financiera y al carry trade. Un montón de guita. Ahora, cuando hay que abrir un jardín de infantes, ni uno porque, bueno, hay que hacer un sacrificio.

Y encima sobre llovido, mojado. Vino el Fondo Monetario Internacional y dijo: "Mentira. El año que viene la economía no va a caer 0,5", como dice este presupuesto y como ustedes quieren que todo este Congreso, cruzado de manos, convalide más políticas regresivas, más políticas que distribuyen al revés y más políticas recesivas. No va a caer 0,5. Dice que va a caer 1,4 o 1,6. Catastrófico. Y ya lo anuncian.

Pero, ojo, porque el Fondo Monetario tiene un largo prontuario de fraguar las cifras de las estadísticas para que a los países amigos del Fondo parezca que les va a ir bien y a los enemigos del Fondo les parezca que les va a ir mal.

Con las estadísticas revisadas y truchas que hizo el INDEC de Todesca, para ver el crecimiento de los últimos años, nuestra economía creció 4,6 por ciento en los 12 años y medio, en promedio, acumulativo.

El año que más crecieron fue el 2,6 aunque habría que ver el número, yodo lo demás fue caída.

Además, dicen que están arreglando graves problemas que encontraron, porque cuando se presentaron a elecciones no existían esos problemas.

Cuando se presentaron, hicieron campaña y Durán Barbara le dijo a Sturzenegger: "Vos no hables de economía y no digas lo que vamos a hacer; hablemos de revolución de la alegría, de que podemos vivir mejor, de que vamos a dar todo lo que hace falta". Así, llevaron a muchos a creer y votar eso.

Cuando llegaron al gobierno, aplican la devaluación, abren la cuenta financiera, la fuga de capitales, ponen la tasa de interés por el cielo y la cosa empieza a andar mal. Entonces, inventan. No era así. No era tan fácil. ¿Por qué? Porque hay una pesada herencia que se encuentran cuando llegan al gobierno. En campaña nunca hablaron de pesada herencia.

Pero imaginen que había una pesada herencia. Es como que yo contrate a un plomero que me rompe todas las paredes y se queda cuatro años en la casa, ¿y sucede que hay más pérdidas después?

Si había un problema y no lo pueden arreglar -y lo descubrieron tarde-, ¿qué les puedo decir? Cambien la política económica.

¿Saben cuál es el problema? Que todo eso es una construcción y un verso. El objetivo de este gobierno es aplicar un programa neoliberal con el cual le va muy mal a 44 millones de argentinos prácticamente mientras le va excelentemente a tres o cuatro sectores de la economía, muchos de ellos socios del presidente y accionistas de los ministros.

Energía va bárbaro. No hay ninguna restricción para seguir aplicando tarifazos. ¿Todo eso de que hay que ahorrar, por qué no se lo dicen a las empresas energéticas que se están llenando de plata? Pídanle que ahorren, con un poquito de austeridad y decoro. Es un gobierno que beneficia a los sectores energético y financiero y a los grandes exportadores de granos. Los están engordando a esos sectores; son sus socios.

Está bien, la gente elegirá qué quiere, pero la plata no sale de la nada sino del bolsillo de la gente, y eso lo convalida este presupuesto. No benefician a sectores de la estratosfera con plata que han encontrado en una mina subterránea. Se benefician los grandes exportadores, y así está el precio del pan que pagan todos los argentinos. Se benefician las energéticas, y así están las tarifas de luz que pagan los argentinos y los que menos tienen. Se beneficia la timba financiera, y así está la tasa de interés. Si tienen un descubierto en el banco, la tarjeta de crédito cobra 150 por ciento de interés. Es usura, un desastre.

En términos generales, nos vamos acercando a una situación donde le piden al oficialismo que vote un presupuesto recesivo en una Argentina que va a caer y que va a generar más exclusión. No les pido que sean heterodoxos en teoría económica, pero todo el mundo sabe que si hay una situación recesiva y ustedes hacen un ajuste salvaje, habrá más recesión. Si no les gusta el new deal, van a tener tres años de crisis sobre cuatro. Apliquen la política para los que menos tienen; no para los que tiene más.

Voy a plantear modificaciones por artículo, pero este presupuesto camufla -o trafica, más precisamente- en su articulado un museo de grandes novedades. Resulta que acá no estamos votando un presupuesto sino que quieren que votemos una reforma de la ley de administración financiera -traficada en el presupuesto-, porque esa norma regula el modo en que administra el Estado. Pero eso no es para el año próximo; este presupuesto es una ley para el año que viene y ustedes quieren reformar la ley de administración financiera y admitir ese artículo 53, que ya dijimos que es absolutamente invotable.

Vino el funcionario Bausili -no sé dónde quedó en el organigrama- a decirnos que es verdad, que los habilita a hacer cualquier cosa, pero que confiemos porque él promete que va a usarlo con mucha precaución y responsabilidad, como usaron probablemente los créditos que tomaron hasta ahora y que se fueron a la fuga de capitales; o como pasó con el Fondo Monetario Internacional, al que no iban a acudir ni locos, y ahí estamos con un plan del Fondo, que le suelta la mano al gobierno cada tres días. Siempre ha sido así el Fondo.

El artículo 53 se tiene que eliminar. No corresponde que esté, porque tampoco este es un momento ni una discusión adecuados para cambiar la ley de administración financiera. Si no les gusta esa norma o les parece mala, hagan un proyecto y convoquen a una sesión. Déjennos discutirlo, podemos hacer una reforma más amplia.

Pero, como si fuera poco, plantean una reforma fiscal y previsional. Están haciendo contrabando hormiga. Se les empiezan a caer las reformas que no pudieron pasar, aprobar y anunciar traficadas y escondidas dentro del presupuesto. Esa no es buena técnica legislativa, no es lo que corresponde a lo que estamos tratando.

Todos los artículos que tienen que ver con lo tributario -que son bastantes, y ahora los vamos a mencionar-, tráiganlos en una ley de reforma tributaria. Lo discutiremos, y les anticipo que estaremos en contra de todo. Pero lo podemos discutir lógicamente, no en los tiempos del presupuesto y no como una cuestión asociada al año que viene, porque están cambiando la normativa tributaria de la Argentina. Al igual que con la deuda, que son atribuciones del Congreso, aprovechan para ver si pasa, pero no pasa.

Los artículos 52 al 55 son los que tienen que ver con la deuda. El 52 modifica los requisitos de las entidades y jurisdicciones del sector público para acceder al financiamiento externo y facilita el endeudamiento externo quitando a la Dirección Nacional de Inversión Pública, que tiene una intervención lógica y razonable. La sacan y eliminan todos sus procedimientos. Es una flexibilización de las facultades. Bausili dijo en la reunión de Comisión que él no se siente confortable con ello. Claro, viene del sector privado y está un poquito incómodo, porque el Estado -que tiene que manejar el patrimonio de todos- no es una mesa de dinero ni el Banco Central. Hay restricciones, rigidez y control. No se puede hacer cualquier cosa en el manejo de la deuda pública. Entonces, el artículo 53 es una modificación a la ley de administración financiera.

En cuanto a los artículos 64 y 65, vinculados a PPP, parece mentira pero estamos discutiendo en este Parlamento si las PPP fueron un éxito o un fracaso. Lo leemos en los diarios. No es ni un éxito ni un fracaso: es un escándalo.

Le voy a contar a los señores diputados, porque tal vez estas secciones se las saltearon en los diarios, que se dice que el gobierno llamó a licitación para varias obras con la lógica PPP. Este sistema puede querer decir muchas cosas, pero yo digo que su aplicación del PPP es deleznable. Su lógica es: como no vamos a poner plata en obras y las queremos hacer, vamos a buscar a privados que inviertan, que pongan la plata y que después la recuperen sobre la base de la facturación que genera la utilización de ese servicio. Es una privatización encubierta.

Como era lógico, ninguna obra de carácter social y prioritaria que tenga que ver con los lugares menos favorecidos va a poder verse beneficiada por el sistema PPP, porque ahí no hay facturación ni ingreso. Entonces, el privado no va a ir a poner nada a los lugares más carenciados o donde haya poco tráfico, lo que haría a la integración regional, a una visión federal y a una planificación nacional. Ahí no va a aparecer ningún contrato PPP. Lo advertimos, y dicho y hecho: no aparecieron, sino que fueron a los lugares donde pueden capturar renta a través de peaje.

Tenían que traer el financiamiento. Presentaron una licitación donde pedían que trajeran el financiamiento y evaluaron cuál era la mejor propuesta integral. Yo vi cómo la evaluaban, con un cash flow, con flujo de caja y tasa interna de retorno. Un desastre. Así evaluaban cuál era el mejor y adjudicaron.

Después, como dice el señor presidente, pasaron cosas. Los tipos se las tomaron. Como la lluvia de inversiones, que no está, no va a venir: no van a poner un mango. Fracasó. Ustedes dicen que había muchos interesados; claro, si les ofrecían un negocio fantástico.

Quiero decir dos cosas más para aquellos señores diputados del oficialismo que se preocupan por estas cosas, porque sé que en algún lugar -que muchas veces no es acá- se preocupan por estas cosas. ¿Saben qué? Ponen la plata y van a cobrar el peaje para recuperar la plata que pusieron con garantía estatal. Riesgo cero. ¿Se acuerdan de los ferrocarriles británicos? Rentabilidad asegurada, "negoción", un escándalo.

¿Qué pasó? El riesgo país, las corridas cambiarias, los del Fondo Monetario. Entonces, no le quisieron prestar más plata a la Argentina ni con garantía estatal. Quiero decir algo más a los que en algún momento estas cosas les erizaban los pelos. Todo se dirime en tribunales extranjeros. Vamos a tener siete mil "Griessas". Miren la experiencia de España y de Inglaterra. Lo de PPP fue un desastre. No se terminaron las obras, las está pagando el Estado y hay juicios millonarios. Así termina esto. Siempre paga otro gobierno.

Ahí viene el engendro más espantoso de los últimos tiempos con respecto a estas cuestiones de endeudamiento. Estamos hablando del colmo de la mentira, el engaño, la frustración y la imposibilidad ante un fracaso anunciado. Tenían que revertir esto. Adjudican al que trae la plata las mejores condiciones y no sabemos ni el costo. Es la primera vez que hacemos obras públicas y nadie puede ver el costo. Ahora no sabe. Porque es un paquete donde se encuentra la tasa de interés y el tipo de cambio. Después van a tener que sacar 24 cuotas para compensar a los PPP por una variación del tipo de cambio. Se siguen comprometiendo en dólares. Se comprometen con empresas multinacionales. Hay muchos procesados en causas: se trata de los constructores locales. No importa nada. Los que habían hecho la oferta se van para atrás debido al riesgo país, la tasa de interés, la situación de Argentina y lo del Fondo Monetario. Entonces, no ponen la plata.

¿Saben la que hacen ustedes? La que hizo Macri para la propia, es decir, la del soterramiento. Licitan trayendo el financiamiento. Ganan la licitación -porque se supone que es el mejor financiamiento- pero desaparece dicho financiamiento y el Estado le pone la plata. Todo eso va a judicializarse. Constituyeron un fideicomiso del Banco Nación que va a poner la plata que ahora no están poniendo los presuntos inversores extranjeros. No es una lluvia de inversiones sino una regadera que sale desde el Banco de la Nación Argentina con plata de los contribuyentes pero beneficiando a los privados extranjeros. Ustedes le están prestando plata a las multinacionales para que haga una obra. Si estaba la plata entonces que la haga el Estado. Era todo un verso. Y ahora quieren plasmar en el proyecto de presupuesto -de contrabando- la sacralización para blindarse de este engendro que sucedió en el momento en el que se cayeron las licitaciones que habían sido adjudicadas. Esto no se puede aprobar. Se va a judicializar. Es un escándalo. No se va a terminar y todo culminará en un desastre.

Le digo al oficialismo que lo impida. Porque ustedes lo van a votar. No hay que votar esto, está mal, tienen que quitarlo. ¿Querían hacer el "negocito" de traer la plata desde afuera y endeudarnos en dólares en tribunales extranjeros con garantía estatal? Fracasó. Y ahora no lo conviertan. El que se presentó en la licitación y perdió porque no tenía el financiamiento ahora va a decir que "si la plata la ponía el Banco Nación entonces la obra la hacía yo".

Los artículos 64 y 65 no pueden estar en este proyecto.

El artículo 83 habla de retenciones. Están traficando reforma impositiva y además colocan un proyecto que autoriza al gobierno a fijar derechos de importación hasta el 2033. ¿Qué piensan hacer? Nadie habló más del tema de las retenciones. En cierta forma recularon en ojotas con esto de ponerle cuatro pesos por dólar. Y ahora quieren reglamentar las retenciones. Esto no se puede votar. Es inexplicable y les pido que lo saquen o por lo menos traten de explicar lo que están haciendo. ¿Qué matufia hay acá? Vienen los ministros, presentan el informe, hablamos de "cositas" y después se van. ¿De dónde salieron estos artículos? ¿Qué lobby colocó este artículo? ¿Cuál es la vinculación? Porque el secretario, ministro o ayudante de Agricultura era, hasta hace poco, el presidente de la Sociedad Rural Argentina, y le pagó 500 mil pesos o un bono.

Después, aparecen estos artículos y quieren que el oficialismo -porque la oposición supongo que estas cosas no las va a votar- acompañe sin decir una palabra ni preguntar de qué se trata. Esto es oscurísimo. Es turbio. No puede ir.

Artículos 125 y 128: asignaciones y jubilaciones en la Patagonia. ¡Paren de atacar a los patagónicos!

Me acuerdo que el ministro Bullrich habló de que querían hacer una nueva campaña del desierto, algo desacertado. Pero, además, la campaña del desierto era convertir a la Patagonia en un desierto. Cuando los antepasados de algunos miembros de este gobierno hicieron la campaña anterior, que fue una matanza, lo llamaban desierto para ocultar que en realidad estaba poblado e iban a matar gente.

¿Qué están haciendo ahora? Lo quieren convertir en un desierto. Lo están haciendo con Tierra del Fuego y lo quieren hacer con toda la Patagonia.

Más allá de que el presidente ya insultaba cuando dijo que andan en remera porque tienen calefacción. Cualquier patagónico, cualquiera que haya ido sabe que no puede ser. ¿Pero ahora le van a sacar o reducir el coeficiente de bonificación previsional? ¿En serio? ¿En serio van a hacerlo con las asignaciones familiares? ¿No hay en el oficialismo diputados patagónicos, senadores patagónicos? ¿Quién puede aprobar esto?

Además, eso no corresponde hacerlo en una ley de presupuesto. ¿Quieren discutir lo que nos les salió por decreto, después tuvieron que ir para atrás y después no quisieron que se los frenáramos? ¿Lo quieren discutir? Pónganlo en una ley especial. ¿Qué es esto? ¿Una reforma impositiva, una reforma previsional o un presupuesto?

Votemos un presupuesto que, además, tenga algún número que no esté en contradicción con lo que dicen todos los días los funcionarios de gobierno y ahora con lo que dice el Fondo Monetario también.

El artículo 127 y el 128 tienen el mismo carácter.

Después tenemos ganancias sobre cooperativas y mutuales de préstamo y seguro. De nuevo, traficado, porque esto lo trataron de pasar ya en la reforma previsional. Hubo movilización y se tuvo que retroceder.

No sé qué piensan. ¿Creen que estamos todos dormidos? ¿O es esa técnica que también develó el ministro Bullrich de atacar por cien flancos a la vez, a ver si mientras detenemos una, las otras pasan? Porque realmente es incomprensible cómo estas cosas pueden estar puestas en la ley de presupuesto, porque tienen historia reciente. Ya lo trajeron, ya lo rechazamos, ya lo sacaron y ahora, lo meten de contrabando en el presupuesto.

Cuando decimos que tienen que venir los sectores, es porque tienen que venir los sectores a explicar de nuevo su punto de vista porque el gobierno no tiene memoria. Ya se olvidó lo que dijeron los cooperativistas de todo esto.

También si quieren empezamos a discutir las retenciones, que ustedes reincorporaron. Las discutimos, pero hay que traer especialistas.

Tuvieron una sequía que no se esperaban, que teóricamente es lo que les complicó el gobierno. Discutamos ese régimen raro que parece más un tipo de cambio desdoblado. Son retenciones y tipo de cambio desdoblado o diferencial. Porque el que exporta determinados bienes en lugar de tener un dólar como todos los demás, tiene un dólar 4 pesos menos. Es decir que hay dos tipos de cambio en la Argentina. Desdoblaron el tipo de cambio, que se extendió como retenciones. De manera que ahora se enojaron los que están en contra del desdoblamiento -prácticamente todos los economistas de su gobierno- y los que están en contra de las retenciones -prácticamente todos los de su gobierno. Pero son ambas cosas a la vez, y ahora quieren meter el régimen de retenciones en el presupuesto.

Paso a impuesto a las ganancias en cooperativas y mutuales. Me han hecho una explicación en el sentido de que son entidades de préstamo y seguro, pero todo el mundo sabe que las mutuales y cooperativas tienen varios propósitos, con lo cual van a terminar gravando a los que sostienen los clubes de barrio. Hay pedidos del sector cooperativista para venir a esta Comisión, así como de intendentes y dirigentes de la Patagonia. Tienen que ser escuchados porque de lo contrario las cosas pasan de contrabando, y nosotros no seremos cómplices. Tienen que venir los sectores para que les expliquen cuáles son los verdaderos efectos de estas medidas y sobre qué mentiras está construido este discurso. Porque son todas mentiras.

Tenemos varias cuestiones más. Anote el artículo 100, señor presidente, sobre pesos por voto y cambio en el módulo. Con las discusiones que hay sobre financiamiento de la política y fondos electorales, tendríamos que discutir este tema, pero no corresponde hacerlo acá sino que tienen que hacerlo en el marco de una ley de financiamiento de la política.

El señor diputado Kirchner ha presentado un proyecto y estamos dispuestos a tratarlo, pero falsificar, esconder, ocultar esto en el presupuesto y ver si pasa no corresponde.

Respecto de la indexación, el artículo 101 dice que los préstamos con garantía prendaria podrán ser actualizados por CER desde ahora y se habilita otorgarlos en UVA. Están indexando. ¿Se acuerdan por qué lo hacen? Recordemos cuando levantaron la mano con los UVA. Era porque se había acabado la inflación en la Argentina, pero estamos por cumplir el período de cuatro años seguidos con una inflación -según los presupuestos- de 333 por ciento en cuatro años. Es peor que la de nuestros doce años, que cualquier par de años o cuatro años, como quieran calcularlo, la peor desde la "hiper" para cuatro años seguidos.

La verdad es que seguir indexando en ese marco me parece -como mínimo- desacertado. Es una indexación que cubre al banquero pero deja en Pampa y la vía al que toma el crédito; es la defensa consagrada por ley de los intereses de las finanzas sin ninguna salvaguarda para el que contrae el préstamo. Eso es lo que está pasando hoy con los UVA.

Paso al retiro voluntario, artículo 106. Habilita al Poder Ejecutivo a llamar a planes de retiro voluntario. ¿Esto no era de la reforma laboral?

El artículo 124 está en contra el deporte. Proponen derogar la ley 27.201. No se dijo mucho acerca de que, además de todos los desastres, este presupuesto es un atentado al deporte. Las asociaciones vinculadas al deporte y la sociedad civil tienen que ser escuchadas.

En cuanto a las relaciones con las provincias, proponemos modificaciones en los artículos 67 a 69. Se cambia la referencia del PBI nominal al IPC, y lo puedo explicar técnicamente, aunque no hace falta porque los ministros provinciales ya lo comprenden. Esto es muy malo para las provincias y no puede aparecer en el proyecto. Además, al mismo tiempo, están tratando de cerrar una adenda al pacto fiscal. Entonces, esto es convalidar otro saqueo a las provincias, pero a más largo plazo. Esto no estaba en el presupuesto 2018, o sea que es una novedad, por lo que deberían explicar qué están haciendo.

Después tenemos ciencia y tecnología -también desfinanciadas-, y la planilla de universidades. Recordemos que las universidades pedían 129.000 millones de pesos para su funcionamiento y se les ha otorgado 121.000 millones de pesos. Es un ajuste al presupuesto universitario de aproximadamente 6.000 millones de pesos que se intenta conformar con otras partidas discrecionales de la Secretaría de Política Económica, que no es lo que han pedido el CIN ni los rectores. Tienen que venir a explicar esta posición.

En síntesis, tenemos modificaciones en el régimen de ganancias, sobre la Patagonia, sobre los PPP, sobre la expropiación y sobre el artículo 8°, que deberíamos discutir por cuerdas separadas.

Por último, me recuerdan la cuestión del Hospital de Alta Complejidad El Calafate, cuyos representantes también quieren venir a participar de esta Comisión.

Les pido que nos organicemos y que los sectores de salud, educación, educación superior, ciencia y tecnología y deporte vengan a exponer. No estamos refiriéndonos a cuestiones del ajuste general que va a sufrir toda la sociedad, sino a ataques específicos a determinados sectores. Agrego a los jubilados, porque hay un intento de cambiar la PUAM para los jubilados en general y el régimen de su posibilidad de trabajar, que va a hacerles caer su pensión. No es culpa nuestra ni un exceso ni un abuso, sino que somos los representantes del conjunto de la sociedad y en este presupuesto se han dedicado a poner daños, como un perdigonazo y artículo por artículo, ni siquiera por las planillas donde recibe el ajuste cada sector, sino mediante artículos específicos que se dedican a perjudicarlos. Tenemos derecho, pero más obligación y necesidad, de escuchar a esos sectores, que hagan su descargo, que expliquen cuál es el efecto, porque de lo contrario iremos de nuevo a votar un presupuesto cuyos efectos nocivos lamentaremos el año que viene, y alguien va a decir: "¿Dónde estaba eso?" Acá, en el presupuesto.

Han hecho un presupuesto que es a la vez reforma tributaria, previsional, del deporte, de las relaciones con las provincias y del sistema científico. Han tratado de meter todo en este presupuesto, probablemente en acuerdo con el Fondo, que además les bajó el pulgar y dice que sus proyecciones están mal. Si el Fondo no les presta atención, nosotros sí. Vengan, expliquen, dejen que vengan los sectores mencionados, discutamos, y si los señores diputados están de acuerdo en perjudicarlos, que lo voten. Están en su derecho, si juntan la mayoría. (Aplausos.)

SR. PRESIDENTE LASPINA Tomo nota de los comentarios y después voy a hacer un repaso.

Tiene la palabra el señor diputado Vallone.

SR. VALLONE Señor presidente: se supone que estamos discutiendo la ley que debería ser el plan de este gobierno para 2019. Entendemos que este gobierno tiene la necesidad y el derecho de tener un presupuesto aunque no compartimos que sea este, porque este es un presupuesto que ustedes mismos han demonizado, primero por la falta de credibilidad que tienen no solamente en la clase dirigencial sino en todos los sectores de la economía -en los mercados- y fundamentalmente en el pueblo argentino.

Este es un proyecto de presupuesto que además ha sido presentado en medio de una dinámica de anuncios, la dinámica normal de la economía argentina en medio de esta crisis financiera y social, y sobre todo por anuncios cruzados por parte de los funcionarios. Hoy estamos en una reunión sin la presencia de sectores que deberían explicar esta nueva dinámica en el sentido de si habrá cambios fundamentales en las metas presentadas.

Creo que deberíamos aprovechar esta reunión para reestructurar la funcionalidad de esta comisión, tal como lo planteó el señor diputado Kicillof. Por un lado vemos la necesidad estructural de que todas las representaciones puedan tener voz y venir a generar y plantear posición sobre este proyecto. Pero, por el otro lado, leemos y escuchamos la necesidad del gobierno de darle un rápido tratamiento. Inclusive, algunos funcionarios hablan del día 24 de octubre como la fecha en la que se trataría en esta Cámara de Diputados para que luego el Senado de la Nación lo pueda debatir, previo a la llegada del G20.

Entonces, creo que hay que sincerar cuáles son los tiempos específicos que va a tener esta comisión para darle tratamiento a este proyecto antes de llegar al recinto. O sea, si tenemos quince días, tal como se ha planteado desde algunos sectores o si nos vamos a tomar el tiempo necesario para poder analizar y, sobre todo, escuchar a todos los sectores.

Hay muchos cuestionamientos que hacer respecto de los cuales nos vamos a explayar el día de la sesión cuando nos toque fijar posición en el recinto.

En el artículo 4° relacionado con las fuentes y aplicaciones financieras entendemos que hay una inconsistencia entre los números de endeudamiento público e incremento de otros pasivos por aproximadamente 70.000 millones de dólares.

Cuestionamos el artículo 8° en el que se agrega la posibilidad de financiamiento con estados extranjeros y anula el condicionamiento de que sea para financiamiento de fines de capital.

El artículo 12 se refiere a un corte realizado a las universidades nacionales. En el año 2018 el recorte es de 1.817 millones de pesos.

El artículo 13 también lo vamos a cuestionar. Allí se habla de la ley de coparticipación federal y se estipula que se mantienen los montos dispuestos durante el 2018 para el pago de las obligaciones a las provincias que no han participado de la reprogramación de la deuda prevista en el artículo 8°.

En el artículo 14 del Fondo Nacional de Empleo tampoco hay modificaciones respecto del monto del año 2018. No se tiene en cuenta el aumento del desempleo ni la inflación. Esto marca un retroceso en este tema. Repito: Fondo Nacional de Empleo.

Asimismo, cuestionamos el artículo 37 que tiene que ver con la reparación histórica -ley 27.260- mediante el que se agrega como requisito para acceder a la pensión universal por adulto mayor el otorgamiento de un informe socioeconómico y patrimonial dejando de lado el criterio de universalidad de esta pensión y excluyendo, en algunos casos, a personas que realmente lo necesitan.

El artículo 38 va en igual sentido. Se sustituye el artículo 16 de la ley 27.260.

El artículo 53 es uno de los más cuestionados por todos los sectores. Se refiere a la reestructuración de la deuda pública. Se busca sustituir el artículo 65 de la ley 24.156, ley de administración financiera. En este caso específico vamos a presentar un texto de modificación.

El artículo 68 está referido al consenso fiscal, es decir, a la compensación a la provincia de Buenos Aires. Establece que la compensación a la que se refiere la cláusula II del consenso fiscal firmado no integra el presupuesto general. Entonces quisiéramos saber de dónde surgirán los fondos para dar cumplimiento a esta cláusula y contra qué partida presupuestaria se va a imputar.

El artículo 69 tiene que ver con las relaciones con las provincias en lo atinente al anticipo de cuentas. Aquí nuevamente se discrimina y perjudica a la provincia de San Luis por no ser parte del consenso fiscal. Dicha provincia fue perjudicada en puntos clave.

Asimismo, cuestionamos los artículos 83 y 84 donde se faculta al Poder Ejecutivo a aplicar derechos de exportación hasta un 33 por ciento del valor FOB. Esto está vedado por la Constitución Nacional.

El artículo 85 se refiere al Impuesto a las Ganancias; el artículo 86 es relativo a la deducción de Ganancias. El artículo 106 faculta al Poder Ejecutivo a disponer planes de retiro voluntario para el personal que reviste en los organismos públicos no pudiendo ser reemplazados.

Señor presidente: le vamos a pasar el texto para que se analice nuestra posición en torno a todos estos artículos.

Si los tiempos de tratamiento que tendrá esta comisión son los que se están planteando bajo la mesa, si la fecha propuesta es el 24 de octubre, le digo que seguramente van a cumplir con el Fondo Monetario Internacional pero no van a cumplir con el pueblo argentino. No van a cumplir con los que están pasando hambre, con los que están perdiendo el trabajo, con los que ya no pueden vivir.

Tiene un ránking para mostrar, señor presidente, pero no es bueno. Ser el quinto país a nivel de inflación no es bueno ni para la Argentina ni para lo que quieren mostrar al exterior.

Pongámonos de acuerdo, señor presidente. Reestructuremos el funcionamiento de la comisión y el cronograma que va a tener hasta llegar al recinto.

SR. PRESIDENTE LASPINA Tiene la palabra el señor diputado Pastori.

SR. PASTORI Señor presidente: no me voy a poner a contestar las expresiones de los diputados preopinantes, en particular las del señor diputado Kicillof. En todo caso lo reservaría para el momento de la discusión, cuando se trate la ley en el recinto.

La verdad es que el diputado nos tiene acostumbrados a largas exposiciones con modos rimbombantes, apocalípticos -diría yo-, grandilocuentes y, en algunos casos, llenas no sé si de mala fe o de desconocimientos. Por eso sería muy largo contestar punto por punto a todo lo que ha expresado. Pero voy a dar un solo ejemplo y después voy a hacer una propuesta.

El diputado estuvo criticando la incorporación de un artículo, creo que es el 100 si mal no recuerdo, donde se establece el monto del módulo electoral para el año 2019. Dijo que era algo impropio, que no corresponde, que está puesto medio por la ventana. No recuerdo cuáles fueron las expresiones utilizadas, pero quiso decir algo así como que lo metemos medio de contrabando.

La verdad es que el módulo electoral es una obligación del Parlamento fijarlo cada año en la ley de presupuesto. Así lo establece específicamente el artículo 68 bis de la ley de financiamiento de los partidos políticos que crea el módulo electoral como unidad de medida monetaria para determinar los límites del gasto autorizado por esta ley. Se refiere a los gastos de funcionamiento partidario que el Estado aporta a todos los partidos políticos, todos los años.

El artículo 68 bis dice que el valor del módulo electoral será determinado anualmente en el presupuesto general de la Nación. Es clarísimo. Es más. Ese artículo es 68 bis porque en la ley original no aparecía esta cuestión y fue incorporado por el artículo 70 de la ley 26.571 aprobada en diciembre de 2009.

¿Quién gobernaba en 2009? Ellos mismos establecieron esta obligación al Parlamento de incorporar en el presupuesto general el valor del módulo electoral. Pero después no lo cumplieron nunca durante su gestión. Esto obligaba después a la Cámara Electoral a revisar algunas alquimias acordadas, para fijar de oficio el valor del módulo electoral, porque algún valor tenía que tomar para poder pagar a los partidos políticos.

Pero como no lo ponían en los presupuestos, seguramente creen que no correspondía. Sin embargo, la ley que aprobaron cuando eran gobierno, obligaba y obliga al Parlamento a poner el valor del módulo en la ley del presupuesto general. De manera que estamos cumpliendo estrictamente con lo que dice la ley. Nada más ni nada menos. No está puesto por la ventana ni es de contrabando.

Así, como eso, podríamos entrar a discutir punto por punto. Pero es como discutir con el piromaníaco que nos quiere enseñar cómo hay que apagar el incendio después de que el fuego destruyó todo. De manera que me parece que no vale la pena perder más tiempo en ello. En todo caso, vamos a dejar esta discusión para el recinto y pasamos a la cuestión de fondo.

Simplemente, había pedido la palabra -antes de escucharlo al diputado Kicillof- para hacer una propuesta. Esta propuesta proviene del Consejo Federal de Responsabilidad Fiscal. Este organismo, que nosotros creamos mediante la ley 25.917, de responsabilidad fiscal, en su última reunión del 1º de octubre aprobó una resolución que nos ha hecho llegar el secretario del Comité Ejecutivo del Consejo Federal de Responsabilidad Fiscal, que es el contador Fernando Yarade, jefe de Gabinete de Ministros de la Provincia de Salta. Este consejo está integrado por todos los ministros de Hacienda o Economía de cada provincia. Proponen al Parlamento que se modifique el inciso b) del artículo 67 del proyecto de presupuesto en tratamiento, y que se incorporen tres artículos nuevos.

El inciso b) del artículo 67 habla de una aclaración a la forma de efectuar los cálculos numéricos, esto es, las reglas cuantitativas. Básicamente, dice que para el ejercicio 2019 "se podrá deducir en la valuación de las reglas del gasto público corriente primario neto contemplada en el artículo 10", que no puede aumentar por sobre la evolución del índice de precios, a nivel general, "y de la regla de gasto primario neto, contemplada en el artículo 10 bis, ambos de la ley 25.917, los mayores egresos en que incurran las provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires como consecuencia de la transferencia de responsabilidades de gastos por parte del gobierno nacional a las otras jurisdicciones". Esto es lo que está previsto en el proyecto de ley.

El agregado es: "En sentido contrario, los montos involucrados en las transferencias de responsabilidades deberán ser incrementados respecto del gobierno nacional", para no romper esta regla cuantitativa del cálculo del límite que le pone al aumento del gasto primario neto a las provincias y a la Ciudad Autónoma.

Y proponen agregar tres artículos a continuación del 67 -por ahora obviamente sin número, después se verá-, sustituyendo el primero de ellos, el último párrafo del artículo 10 de la ley 25.917, por el siguiente: "Adicionalmente, y solo en aquellas jurisdicciones que en el año previo a su evaluación hayan ejecutado el presupuesto, base devengado, con resultado corriente positivo, y -este es el agregado- cumplan con el artículo 21 de esta ley...". Se agrega que tienen que cumplir con la regla de que el monto de la deuda pública no puede exceder los servicios de la deuda en un 15 por ciento de los recursos de cada año. Y continúa: "...se deducirán los gastos operativos asociados a nuevas inversiones en infraestructura en las áreas de Educación, Salud y Seguridad". Asimismo, se quita el último párrafo que eximía al gobierno nacional en el cálculo deduciendo previamente los gastos correspondientes a la modalidad previsional. Es decir que esta suerte de prerrogativa que se le daba al Ejecutivo nacional no quedaría vigente.

Otro artículo que proponen que se agregue dice: "Las disposiciones del Régimen Federal de Responsabilidad Fiscal y Buenas Prácticas de Gobierno -la ley 25.917, modificada por la ley 27.428- deben ser observadas por cada integrante del sector público nacional y de las jurisdicciones adheridas". O sea, no solamente por las provincias, sino también por el sector público nacional.

Por último, invita a las provincias y a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires a adherir a lo establecido en el presente capítulo. El motivo es que, si bien las provincias que han firmado ya han adherido, por una ley provincial, a la ley de responsabilidad fiscal, al aprobarse estas modificaciones claramente deberían volver a expresar su adhesión a las mismas. Las modificaciones están siendo propuestas por las propias provincias, pero deberían volver a adherir formalmente.

Por lo tanto, señor presidente, voy a dejar esto para que la comisión lo tenga en cuenta y, al momento de elaborar el dictamen, se consideren las propuestas hechas por el Consejo Federal de Responsabilidad Fiscal. Este documento lo hizo llegar recientemente, luego de su última reunión del 1º de octubre pasado.

SR. PRESIDENTE LASPINA Le agradezco su intervención, diputado Pastori. Lo vamos a incorporar en esa línea.

Tiene la palabra el señor diputado Hugo Yasky.

SR. YASKY Señor presidente: en cuanto a las consideraciones generales, entiendo que se han hecho aportes que nos eximen de repetir conceptos. Se trata de un presupuesto que está íntimamente ligado a un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional que no pudimos discutir y que, básicamente, no conocemos. Lo que conocemos es a través de los medios de comunicación y de los portales especializados en economía, pero no a través de quien es el máximo responsable del área, el ministro Dujovne.

Por otra parte, este presupuesto claramente va a agravar el principal problema que hoy tenemos en nuestro país y que estamos sufriendo particularmente los trabajadores. Me refiero a la recesión, a la caída de la actividad económica. Entiendo que estamos frente a una propuesta que vuelve sobre aquella receta de los monetaristas de enfriar la economía para producir el objetivo que se busca, que supuestamente es la baja del nivel de inflación. Pero hay una cantidad enorme de sectores afectados. Es un presupuesto que claramente vuelca el ajuste sobre los que menos tienen, incluso en lo que se refiere a la reducción de los recursos que van a recibir las provincias. Porque las provincias no son entes abstractos: son personas, son habitantes en determinados territorios.

Nosotros, como central de trabajadores, junto con la central de Pablo Michelli, enviamos una nota pidiendo ser convocados para expresar nuestra posición y nuestra lectura del proyecto de presupuesto. El señor diputado Laspina me contestó que hoy tenía la posibilidad de estar acá. Ayer tuvimos un intercambio que bien podía expresar la posición de la central que represento.

Le contesté al señor diputado Laspina que lo que estaba pidiendo era la participación institucional de la central de trabajadores. No le estaba diciendo que yo, como integrante de un bloque, me tomara la licencia de expresar la posición que legítimamente tiene que plantear cualquier central de trabajadores, independientemente de lo que piense. Supongo que los representantes de la CTA -presidida por Pablo Michelli- hubieran venido con otra propuesta. No lo podemos hacer. La respuesta fue negativa. Nosotros recibimos en nuestro bloque -supongo que ustedes también- a las multisectoriales que vinieron a expresarse contra el tarifazo. Querían hablar sobre el presupuesto.

Además, recibimos a las asociaciones de clubes de barrio. Si no me equivoco están hoy en este recinto esperando una respuesta.

Asimismo, escuchamos los reclamos de asociaciones pymes -siete u ocho- que fueron recibidas en otros bloques. Querían venir a expresar su posición sobre el presupuesto.

Además, recibimos a la multisectorial de centros de ciencia y tecnología que están seriamente afectados de acuerdo a lo que establece este presupuesto en el caso de aprobarse de esta forma.

Hubo un pedido particular de todos los gremios docentes. Sin excepción, pidieron venir a discutir este proyecto y le pidieron al ministro Finocchiaro que también concurra a esta comisión a hacerse cargo de la situación. Es decir, que explicara cómo era posible que en el área de educación básica hubiera un recorte que ni siquiera se puede comparar con el que intentó hacer en su momento López Murphy, decisión que lo llevó a renunciar.

Ninguno de estos sujetos sociales hoy tiene la posibilidad de estar acá. Vengo a reclamar que sean convocados y escuchados. Tienen el mismo derecho que los representantes de la Sociedad Rural. Los señores de la Sociedad Rural no necesitan ni venir acá ni presentar una nota; simplemente, levantan un teléfono y esa línea directa

-el teléfono rojo- suena rápido. Para algunos suena rápido, pero para otros no.

Esta casa -que le pertenece al pueblo argentino- no puede escuchar a todas estas asociaciones.

Finalmente, quiero mencionar a otra asociación cuyos integrantes están aquí. Lamentablemente fueron desairados otra vez ya que el oficialismo no dio quórum en la comisión respectiva. Me refiero a los compañeros y compañeras de las asociaciones de discapacitados y ciegos que están penando hace un mes y medio para ser escuchados. Concretamente, el problema tiene que ver con las quitas que sufren y que estarán convalidadas a partir de este presupuesto.

Si no están los actores sociales esto no se puede discutir. Hago hincapié en los que van a estar afectados por las quitas y recortes.

Tengo en mi poder el cuadro de recorte en educación y cultura. Es brutal. Aquí se señala la progresión de lo que sería desde el año 2015 al 2019 en lo relativo a educación y cultura. Alcanza con ver esta figura.

Hace dos meses recibimos en la comisión de Educación al ministro del área competente de Finlandia, país que tiene las mejores calificaciones en las pruebas internacionales.

En dicha oportunidad, una diputada del oficialismo, le preguntó al ministro de Finlandia cuál consideraba que era el principal diferencial que explicaba la performance de Finlandia en términos de resultados educativos.

Contra lo que muchos suponían, el ministro de Finlandia dijo: "Hicimos una apuesta muy fuerte en dos cuestiones. Por un lado, revalorizamos la educación inicial, porque es desde donde se construye la base. Ahí pusimos la mayor cantidad de recursos y la mejor formación. Y, por otro lado, apuntamos a la capacitación docente".

Pero hizo hincapié en que la educación inicial era el elemento a partir del cual, en un país donde hay muchos habitantes en la zona boscosa, podían nivelar los distintos contextos culturales de los que venían los niños.

Por eso creo que, en un país con profundas desigualdades como el nuestro, no apostar a la educación inicial, es directamente institucionalizar la desigualdad. No hay posibilidad de que esa brecha se acorte si no utilizamos esa herramienta de la educación inicial, que es la única que tiene el Estado, para llegar al pibe o a la piba de 3 años.

Sin embargo, el sector que más se recorta en este presupuesto, es el de la educación inicial. Es un recorte brutal el que se hace en la educación inicial.

Si nosotros mirásemos otros números -no voy a hacerlo porque creo que lo tienen que plantear los gremios docentes- es brutal el recorte del 70 por ciento en el plan nacional de educación digital. Hablamos de la educación digital y de las nuevas tecnologías, pero le recortamos el 70 por ciento.

Como decía antes, construcción de edificios, de jardines de infantes, recortamos el 68,4 por ciento. Becas para los estudiantes, cortamos el 25. En el FONID y en compensaciones salariales se pretende recortar un 23 por ciento en términos reales. Es decir que con la inflación que hubo, encima, se baja un 23 por ciento.

Excluyendo lo que se les asignó a las universidades, el recorte sería del 40 por ciento; más exactamente, 39,9.

Podríamos mostrar los mismos números y proyecciones en ciencia y tecnología.

Podríamos decir lo mismo en cuanto a las afectaciones a la salud. La situación del Hospital Posadas, que sufre un recorte del 40 por ciento.

Creo que no podemos discutir un presupuesto de esta manera, simplemente manejándonos con una especie de hoja de ruta que lo único que nos muestra son números, la mayoría de las veces a la baja, sin permitir que vengan a expresarse acá los que van a estar afuera. Porque si nosotros los dejamos fuera de este ámbito para discutir el presupuesto, después no nos asombremos ni nos rasguemos las vestiduras ni preguntemos por qué nos pasa esto a los argentinos cuando toda esa gente esté movilizada fuera del Congreso. (Aplausos.)

No repitamos nuevamente escenarios que hemos conocido y que fueron deplorables para la democracia, como el que tuvimos cuando se discutió la reforma previsional.



Hago la moción, y se la hago al presidente, para que enmendemos esta omisión. Supongamos que ha sido una omisión. Supongamos que el celo por tratar de cumplir con un cronograma ha hecho que dejemos afuera la voz de sujetos colectivos que, si somos representantes del pueblo argentino en un país democrático, no podemos dejar de escuchar. Que sean convocados y que venga acá también la parte oficial, el ministro Finocchiaro, el responsable de Ciencia y Tecnología, los responsables de los recortes en Discapacidad, para tratar de explicarnos lo que sucede.

Si esto no ocurre, está claro que no podemos votar este presupuesto. De ninguna manera. Nos haría cómplices, por partícipes, de un daño enorme a los que menos tienen. Estoy hablando de millones de argentinos y argentinas que no merecen ser castigados de esta manera. (Aplausos.)

SR. PRESIDENTE LASPINA Tiene la palabra el señor diputado Ziliotto.

SR. ZILIOTTO Señor presidente: en primer lugar, quiero comentar que compartimos claramente el análisis general que ha hecho el diputado Bossio. Más aún, compartimos con él la nota mediante la cual le pedimos a usted que remita al Poder Ejecutivo nacional la reformulación del presupuesto sobre la base de que el proyecto original es anterior a la firma del último acuerdo con el Fondo Monetario Internacional.

Complementando y compartiendo los análisis que el diputado Bossio, en nombre del bloque Justicialista, hizo de algunos artículos, queremos reforzar el pedido de la anulación de los cuatro artículos que tienen que ver con eliminar derechos a jubilados y trabajadores de la zona patagónica. Hay que conocer la historia, como planteamos anteriormente, pero también hay que entender que el costo de vida y las condiciones climáticas no son las mismas en la zona patagónica que en el resto del país. Los bienes y servicios tienen otro tipo de cuantía allí. Impactan distinto en el salario que en otras regiones del país.

En cuanto al artículo 111, creemos que solo tiene por finalidad reproducir la creencia de que estamos de acuerdo en que las provincias nos hagamos cargo del subsidio al transporte. Mediante la ley de presupuesto estamos derogando dos artículos de un decreto. No es necesaria una ley. El Poder Ejecutivo lo puede hacer tranquilamente: puede eliminar un decreto mediante otro decreto. No podemos hacernos cargo de una obligación nacional, y no es solo por una cuestión filosófica. Como usted sabe, en este presupuesto no están los recursos para que las provincias puedan hacerse cargo con sus propios presupuestos de esta erogación. En la charla con los gobernadores, en el mismo texto de la adenda al consenso fiscal, no existen los recursos que se pensaban poner. Así que planteamos que el artículo 111 directamente se elimine.

Los artículos 86 y 87 tienen que ver lisa y llanamente con bajar el salario a un sinnúmero importante de trabajadores, tanto estatales como privados, a través de la eliminación de deducciones de algunos ítems salariales que tienen que ver con tareas especiales que llevan adelante trabajadores, como los horarios discontinuos, las tareas especiales, las tareas insalubres, la necesidad de trasladarse para cumplir con su tarea diaria, etcétera. Considero que estas no son discriminaciones positivas hacia el salario del trabajador. También por eso estamos pidiendo que se eliminen los artículos 86 y 87.

Por último, y no casualmente lo dejé para el final, está el artículo 69. El texto de este artículo sinceramente puede catalogarse como absurdo. Una vez más en el Congreso Nacional aprobamos leyes a partir de acuerdos políticos. Cada uno pone lo suyo. El Poder Ejecutivo, donde pululan los tecnócratas y aquellos que cada día hacen algo nuevo para desprestigiar a la política, deja totalmente de lado -por no decir una grosería- los acuerdos que están contenidos en las leyes. Por eso, el absurdo del artículo 69 nos remite a la discusión del año 2016 cuando debatimos el artículo 27 de la ley de reparación histórica. En ese momento quedó claramente determinado que el Estado nacional debía hacerse cargo de los déficit de las cajas de jubilaciones provinciales que no habían sido transferidas.

En ese caso no se puso ninguna otra condicionalidad que la de establecer fehacientemente el déficit que le corresponde a la Nación. Sin embargo, apareció un decreto totalmente descabellado, sin asidero, inconstitucional, como fue el de este año. Nos obligan a ir a la Justicia para que en un tiempo -vaya a saber cuándo- logremos tener razón y nos transfieran los fondos.

Lo volvimos a discutir. Hubo otro acuerdo político el año pasado en el ámbito de la discusión del presupuesto. El consenso fiscal también eliminaba cualquier tipo de condicionalidad y de penalidad para que las provincias se hicieran de estos recursos. Lo acordamos entre usted -señor presidente-, el ministro Frigerio y los diputados Massot y Monzó, y todos aquellos que estuvimos de acuerdo en consensuar una redacción.

Pero el Poder Ejecutivo, a través de un decreto, nuevamente modificó las condiciones, disponiendo que las provincias debíamos firmar el pacto fiscal para cobrar nuestras acreencias, cosa que el mismo consenso fiscal establecía, ya que no podían existir penalidades. La frutilla del postre es que el artículo 69 no solo exige que las provincias hayan firmado el consenso fiscal sino también que hayan armonizado los sistemas jubilatorios, algo que dejamos atrás en 2016. Por eso consideramos que el artículo 69 es una tomada de pelo, y creemos necesario, de parte del bloque Justicialista, hacerle llegar un documento con una nueva redacción.

SR. PRESIDENTE LASPINA Diputado Ziliotto: le pido que me remita la redacción que proponen para el artículo 69. Coincido con usted en que hay que revisarlo. Al final de las exposiciones voy a repasar muchos de los puntos que usted mencionó.

Tiene la palabra el señor diputado David Schlereth.

SR. SCHLERETH Señor presidente: voy a ser breve, para no redundar en conceptos que ya se formularon.

No puedo dejar de explicitar, sin embargo, que en el marco de este debate del presupuesto ustedes y los ministros que han participado en otras reuniones han venido resaltando -creo que con buen tino- la necesidad de que tanto el gobierno nacional como los gobiernos provinciales, la gran mayoría de los bloques que conforman la Cámara y la dirigencia en general, consensuen un presupuesto viable y, fundamentalmente, equilibrado. De lo contrario, estaríamos volviendo a tropezar con la misma piedra, tal como sucede desde hace décadas en nuestro país.

En ese contexto y en la dificultad de hacer que esta frazada corta sea lo más equitativa posible, quiero reconocer el esfuerzo y la comprensión que nos permitió avanzar. Me refiero a aspectos vinculados con lo que manifiestan los artículos 125 y 127 que hubiera afectado a un sector de los pobladores patagónicos. El artículo 125 se refiere a la asignación por zona para jubilados y pensionados, ex combatientes y otros sectores. El artículo 127 contempla el plus de la asignación familiar por hijo, cónyuge, etcétera.

En este sentido quiero resaltar el avance en las charlas y debates que tuvimos y llevar tranquilidad a los pobladores patagónicos acerca de que estas cuestiones no van a ser modificadas en este proyecto. Me parece importante señalar un avance que proviene de la presidencia de la comisión. Desde allí siempre se genera la idea de debatir, encontrar la mejor solución posible, hacerlo de manera constructiva y este es un avance. Quisiera agradecer a las autoridades de la comisión y a los funcionarios de gobierno que han ayudado a esta decisión.

SR. PRESIDENTE LASPINA Tiene la palabra la señora diputada Reyes.

SRA. REYES Señor presidente: como diputada de la zona patagónica y perteneciente a la provincia de Santa Cruz quiero decir que aquí estamos los diputados oficialistas de la Patagonia. En forma vehemente hemos planteado que el diferencial que se está pretendiendo eliminar con relación a las jubilaciones de la zona patagónica resulta muy perjudicial para los vecinos de todas las provincias del extremo austral. No solamente hay condiciones climáticas adversas sino que también existe un costo de vida mucho más alto. Además, hay un sentido estratégico. Me refiero a la ocupación -por parte de los ciudadanos argentinos- de los extremos australes de nuestro país.

Entendemos que el recorte en las jubilaciones de privilegio -ese ha sido el espíritu que ha pretendido incluirse en el presupuesto- debe ser revisado. Las jubilaciones de privilegio deben ser revisadas y no puede ser que la gente que no vive en dichas zonas esté cobrando el diferencial por zona. Pedimos que sea contemplada la no reducción del diferencial y agradecemos que sea escuchado por todos los representantes patagónicos en esta Cámara.

SR. PRESIDENTE LASPINA Tiene la palabra la señora diputada Castro.

SRA. CASTRO Señor presidente: como vemos que ante nuestros reclamos para que otros ministros concurran a estos plenarios, desde las presidencias de otras comisiones convocamos a diversos sectores para que nos brinden un número preciso acerca de cuánto es lo que le está faltando a Ciencia y Tecnología, teniendo en cuenta que ha bajado su categoría, es decir, fue pasada al rango de secretaría.

La semana pasada hubo una reunión de comisión al respecto. Hubo asistencia perfecta de parte de todos los sectores pertenecientes al sistema científico y tecnológico. Los números son muy concretos. Por ejemplo, al Consejo Federal de Ciencia y Tecnología, sí o sí se le deben otorgar los 350 millones que necesitan. Si no, el año próximo, no va a poder abrir convocatoria y no va a poder pagar las convocatorias que ya están abiertas.

La situación entonces es muy compleja. Pensemos que este órgano es el que permite que se federalice la ciencia y la tecnología.

Tuvimos la presencia del vicepresidente del COFECyT y la presencia de secretarios de ciencias de varias provincias. Incluso, en nuestra comisión, hemos recibido resoluciones de legislaturas de las provincias, pidiendo que se revean los números asignados a ciencia y a educación, como recién lo hizo el diputado Yasky.

También hemos recibido el petitorio del Conicet firmado por los directores y hemos tenido por primera vez la presencia de casi todos los directores del Conicet.

Uno de los programas más perjudicados para el sector de ciencias es el programa 43, la biblioteca digital. El recorte es del 92 por ciento, con la dificultad de que, a la biblioteca digital que utilizan todos los centros de investigación, todas las universidades, todos los investigadores de todas las categorías -de becarios a investigador superior o principal-, no se puede acceder si no se paga anualmente. Es decir, no vamos a poder acceder al material de los años anteriores. Es decir que el retroceso es doble.

Al INTA -otro de los órganos federales por excelencia- le faltan 400 millones para poder seguir funcionando. En todo rincón del país hay una delegación del INTA, hay un profesional altísimamente calificado del INTA acompañando al pequeño productor. Sin embargo, el recorte para el INTA es del 50 por ciento en términos reales.

Ni hablar del sector nuclear. Las plantas que no se van a construir y los 400 trabajadores de alta calificación van a quedar desempleados producto de que esa central nuclear no se va a construir.

La Comisión Nacional de Energía Atómica fue uno de los organismos que el año pasado sufrieron el mayor recorte. Lo debe recordar bien el señor presidente. Finalmente, en la discusión del presupuesto se le destinaron otros recursos. Ahora, queda en peligro otra vez el RA10 y el CAREM.

Estos son algunos de los números que hay que revisar. Ni hablar de la caída del INTI con el 10 por ciento nominal.

Ya habíamos dicho en otras reuniones de comisión, que hay que redactar de nuevo el artículo 12 y redistribuir fondos que quedarían en manos de la administración central del ministerio.

El CIN está pidiendo que vaya con afectación específica para ciencia y técnica y para el sistema SIU, que es el propio sistema que tienen nuestras universidades y que ha sufrido un recorte importante.

Con el INVAP pasa lo mismo y con la CONAE también.

Se lanzó un satélite que llevó años y años poner en marcha y lograr lanzarlo. Todos estos profesionales, esos científicos, esos técnicos, llevan años y años formándose y preparándose. Las políticas de ciencia y tecnología son políticas de mediano y largo plazo, no hay otra opción. Si nosotros le destinamos lo mínimo, como en este presupuesto, no hay forma de que el sistema se sostenga y el retraso es doble porque no solo no se puede avanzar ahora o en los años próximos, sino que después, tratar de ponernos a la altura del mundo, va a ser muy difícil. El tiempo es irrecuperable.

Señor presidente: yo he mencionado algunas de las cifras centrales que nos han planteado los organismos para que se puedan sostener y seguir funcionando.

No estamos hablando de crecer, de profundizar políticas ni de ningún plan estratégico. No. Estamos hablando de lo básico para poder seguir funcionando y para poder sostener los programas de trabajo que actualmente tenemos. De tal forma que a hacer llegar a la comisión un escrito con todas las partidas, los programas puntuales que se ven perjudicados y cuánto es lo que los organismos están necesitando.

Insisto en que nuestra propuesta no habla de un ideal de avance o profundización, sino más bien de lo mínimo indispensable para poder seguir funcionando.

SR. PRESIDENTE LASPINA Tiene la palabra el señor diputado Amadeo.

SR. AMADEO Señor presidente: es una regla de oro de la política parlamentaria que la oposición no tenga restricciones. El que tiene que hacerse cargo de las restricciones es el oficialismo. Desde la oposición se pide, y es el oficialismo el que corre el costo político de tener que decir que no o que sí.

Yo siempre creí que eso no es buena política, y de hecho en algún momento pude ejecutar esa idea. Recuerdo una reunión histórica que se realizó en esta misma sala para tratar el presupuesto de 2014. Lamento muchísimo que el diputado Kicillof tire la piedra y se escape -o se vaya, perdón-, pero el entonces ministro de Economía nos mostró en aquella reunión cómo evolucionaba la economía de Chipre, comparándola con algunas de las decisiones que estaba tomando en ese momento el gobierno argentino. Pero la diferencia con la actualidad, además del aspecto casi cómico de aquella presentación, fue que en ese momento el entonces diputado Prat Gay, acompañado modestamente por algunos de nosotros, presentamos un presupuesto alternativo. Les puedo asegurar que fue un esfuerzo infinito hacer un presupuesto de 700 páginas para plantear un modelo macroeconómico diferente. Yo a veces digo que a algunas personas les resulta más fácil agarrar un micrófono que un lápiz. En ese momento nosotros pensamos que nuestra obligación era, efectivamente, agarrar un lápiz.

SR. ZILIOTTO ¿Podemos presentar otro presupuesto?

SR. AMADEO Enseguida vuelvo sobre eso.

Yo creo que las restricciones que tenemos en este momento como país y como comunidad exigirían ese esfuerzo.

SR. YASKY ¿Por qué no convocás a las centrales sindicales?

SR. PRESIDENTE LASPINA No dialoguemos. Nadie interrumpió cuando habló la oposición. Dejemos hablar a todos.

SR. YASKY ¡Están chicaneando! ¡Convoquen a las centrales sindicales! ¡Hay dos equipos trabajando hace un mes para eso y no los convocan!



SR. PRESIDENTE LASPINA Por favor, esto no es una asamblea sindical.

SR. AMADEO Parte del tema entonces tiene que ver con las restricciones de lo que los economistas llamamos "equilibrio general". Porque es muy fácil plantear el tema de que no existen restricciones. Cuando no existen restricciones, el problema principal que enfrenta la Argentina es el financiamiento. Yo escucho permanentemente algunos discursos que nos dicen que la mejor manera de salir de la crisis es creciendo. La pregunta es, ¿creciendo con qué financiamiento? Hay varios mecanismos de financiamiento que se han utilizado en el pasado. Financiamiento para el presupuesto público y/o financiamiento para el crecimiento privado. Pero todas las propuestas deberían explicitar de qué manera superamos la restricción de financiamiento, porque es más que obvio que la Argentina tiene que volver a recuperar capacidad de financiamiento internacional para los sectores privado y público.

Entonces, todas estas propuestas deberían tomar en cuenta la restricción de financiamiento, que no es menor, porque detrás del financiamiento tanto del sector privado como del sector público hay cuestiones distributivas. Buena parte de las discusiones que hemos tenido durante estos años con los economistas de la derecha se vinculan con la demanda enfermiza de hacer cosas absolutamente inaceptables desde el punto de vista social. Nosotros nos hemos opuesto a eso. Por tal motivo, en nuestro presupuesto el 67 por ciento del gasto está dedicado a gastos sociales. Esto implica un enorme esfuerzo en términos del equilibrio general.

La otra alternativa para crecer es aumentar el endeudamiento. Pero hemos llegado al acuerdo de que no queremos más endeudamiento y, por eso, estamos con un presupuesto de déficit cero. Aquellos que quieren un presupuesto sin déficit cero deben decirnos de dónde vamos a sacar los recursos y cómo vamos a hacer para financiar las propuestas que estamos escuchando.

La otra alternativa es una mayor presión fiscal. Deben ser explícitos sobre a quién vamos a apretar más. Estamos todos muy angustiados y preocupados -lo ha dicho el presidente- por el nivel de tasas que tenemos en este momento para lograr el equilibrio del mercado cambiario que nos va a permitir salir de esta crítica situación. Aquellos que están pidiendo mayor presión fiscal nos deben decir claramente a quién hay que apretar más.

También nos tienen que decir cuál es el tipo de cambio de equilibrio, es decir, cuál es el tipo de cambio que va a permitir el logro de objetivos múltiples, como son la promoción de exportaciones y la reducción de la inflación, entre otros. Este es un dato que también debe ser incorporado.

También propongo que sea discutido el tema de la equidad. Habitualmente, cuando se dice que se va a dar a todos por igual, se está dejando afuera a los que menos tienen. Nosotros estamos cambiando esta lógica porque estamos haciendo un esfuerzo enorme en términos del financiamiento de los gastos sociales, inclusive en la discusión con el Fondo Monetario. Buena parte de los recursos que se nos cuestionan por haberlos generado a partir de la reducción en otros sectores están claramente dirigidos a los sectores más pobres, que en este momento necesitan de una ayuda especial.

En definitiva, pondero mucho que hagan propuestas concretas, como hizo recién el diputado Ziliotto, sobre artículos puntuales. Creo que es algo que contribuye al todo.

De todas maneras, no sé si a esta altura del partido, cuando falta una semana para terminar el proceso de construcción y aprobación del presupuesto, es posible que alguien nos presente una alternativa que tenga niveles de equilibrio general y que se haga cargo de las consecuencias. No solamente desde el punto de vista declarativo, sino también numérico.

Esta intervención tiene que ver con que yo creo que hemos hecho los deberes desde el oficialismo. Hemos expuesto un modelo que toma en cuenta las restricciones. Tenemos un conjunto de restricciones muy complejas de resolver desde el punto de vista social, económico y político. En este sentido, este proyecto de presupuesto cumple con estas restricciones y, sobre todo, como lo hemos dicho reiteradamente, nos da un panorama que nos va a permitir salir de esta encerrona macroeconómica en un plazo corto, para iniciar pronto el camino de recuperación que todos necesitamos.

SR. PRESIDENTE LASPINA Tiene la palabra la señora diputada Del Plá.

SRA. DEL PLÁ Señor presidente: a esta altura hay bastantes cosas que merecen una reflexión.

Pero voy empezar haciendo una propuesta concreta, ya que están gustosos de propuestas concretas. Voy a proponer que, en lugar de que el proyecto de presupuesto se titule "Presupuesto", se llame "Acuerdos secretos 1 y 2". Lo que pretenden que votemos son los acuerdos con el FMI, que son secretos. Ese es el verdadero presupuesto. No conocemos toda su composición. No la conoce la Cámara, el Congreso ni tampoco la población. Hemos escuchado acá a funcionarios que dijeron que no tenía importancia conocer el contenido del acuerdo con el FMI porque eso no alteraba las variables macroeconómicas. Y no pasa un día sin que nos enteremos cuánto alteran las variables macroeconómicas los acuerdos secretos con el FMI.

Efectivamente, ya no es ni siquiera preciso decir que el presupuesto es un dibujo en ciertos aspectos, y que no son exactos los criterios sobre la inflación, el valor del dólar y el decrecimiento del PBI el año próximo en relación con el crecimiento general de la economía. No. Acá directamente entramos en la idea de un acuerdo completamente a ciegas. Quiero decir que hay algunas cuestiones sobre las que quiero llamar la atención.

No conocemos los acuerdos con el Fondo Monetario. Ayer, en una extensa reunión de la Comisión Bicameral de Seguimiento de las PPP ratificamos que tampoco se conoce cuál es el precio de las obras que han licitado. Entonces, nos encontramos frente a un cuadro en el que no conocemos los acuerdos con el FMI ni tampoco son precisas las estimaciones que se están haciendo. Además, no tenemos conocimiento acerca del precio final de las licitaciones de las PPP. Por ende, vamos a una situación -lo dije ayer en la reunión- en la que en lugar de tener obras mediante el mecanismo de las PPP tendremos un nuevo mecanismo de especulación financiera de aquellas empresas que han ganado las licitaciones, no han puesto ningún ladrillo y que, probablemente, no lo vayan a hacer. Como están variando el cuadro macroeconómico, probablemente lleguen a la conclusión de que el Estado les debe plata pero ellos no deben hacer las obras.

Este es el cuadro en el que estamos. Ayer nos quisieron convencer que el mecanismo de las PPP no era beneficioso para los países que las crearon -los europeos- y sí lo eran para naciones como la nuestra. Era tragicómico escuchar lo que nos planteaba el ministro Dietrich.

Aquí vino el ministro de Hacienda y luego el secretario de Finanzas. Jugaron un juego bastante interesante. Cada vez que uno les hacía una pregunta o un planteo sobre algún área que no les correspondía nos decían que no lo podían contestar porque no tenían injerencia. Me refiero, por ejemplo, cuando se los consultaba sobre el Banco Central. Resulta que no vamos a tener la oportunidad de que venga el presidente del Banco Central. Se dice que si viene va a ser un acto. Va a tener que explicar una cantidad de cosas. Cuando nos visitó el ministro Dujovne dijo que el Banco Central no fijaba la política monetaria ni la tasa de interés. Entonces, todos nos preguntamos en ese momento para qué existía el Banco Central. Después, los funcionarios que concurrieron aquí nos decían que todo lo que cuestionamos tenía injerencia directa con el Banco Central. Pero, el que no viene, es el presidente del Banco Central.

Una de las cosas que tendrían que explicar no tiene que ver con el presupuesto del año que viene sino cómo vamos a llegar a fin de año en lo relativo a las LELIQ y la tasa de interés del 73 por ciento. Es un problema central.

Estamos discutiendo el borrador del presupuesto para el año que viene pero no sabemos cómo llegamos a diciembre. Estamos en el mes de las Olimpíadas de la Juventud y su lema es: "Viví el futuro". Sin embargo, no se sabe cómo vamos a vivir el futuro porque no podemos avanzar en el presente. Además, con esta política económica, no podemos vivir el futuro sino que, en el presente, tenemos que hacernos cargo de los desaguisados del pasado. Ahora, a las empresas de gas hay que pagarles un resarcimiento en 24 cómodas cuotas. Queremos el mismo tratamiento para las jubilaciones y los salarios. Es decir, recuperar todo lo que hemos perdido por inflación y la devaluación. Me refiero al efecto de la devaluación sobre los salarios. Imaginen lo que sucede con los docentes que todavía no tenemos firmada la paritaria. Queremos ese tratamiento urgente. Como eso no va a pasar, lo único que estamos discutiendo es cómo siguen salvando a las empresas privatizadas a fin de que abran las cuentas y ver dónde han ido a parar los miles de millones de pesos de subsidios, cuánto les cuesta la extracción del gas y de allí fijar el precio al valor real -y no al valor garantizado en dólares- por arriba del precio internacional. Tendríamos que discutir todas esas cosas, pero eso no se hace.

Entonces, ¿de dónde sacar los recursos? Hay un montón de lugares de donde sacar los recursos, por supuesto. Empezando por desconocer el pago de los intereses de la deuda fraudulenta, por supuesto. Porque es un dibujo esto del déficit cero.

El presupuesto es una guía general de ataque a los derechos de los trabajadores y de los jubilados porque, efectivamente, cada ítem que vemos, para lo único que está vigente es para este ataque. Por ejemplo, tope en las paritarias. Como dibujan la inflación, va a haber un tope en las paritarias para que se pierda el poder adquisitivo del salario. Por ejemplo, el no pago de la pensión al adulto mayor; todo un andamiaje probable de modificación del sistema previsional, porque seguramente ahí van a querer meter la mano.

Lo único real, real, que estamos discutiendo es todo lo que Bausili se esmeró en decir que es lo que no estamos discutiendo. Quiero decirlo y que lo registren, porque en unos meses lo estamos discutiendo otra vez.

Cada vez que el secretario de Finanzas se esforzaba en decir que no vamos a una reestructuración de la deuda, nos acercamos un pasito más a una mega reestructuración de la deuda, porque como tuvo que reconocer, todas estas deudas gigantescas que están tomando ni siquiera alcanzan para evitar una cesación de pagos.

Este es el horizonte al que vamos. Después, pueden contarnos lo que quieran y el mundo feliz en el que viven. Pero ese mundo feliz no es el que vive la mayoría de la población.

La mayoría de la población lo que está viviendo es un ajuste brutal, los despidos en el Estado -que con este presupuesto se acrecientan-, la situación terrible en infraestructura escolar, salarios y demás.

Por lo tanto, efectivamente, vamos a una mayor conflictividad social. No se engañen. Algún gremio puede firmar que no va a ir a la huelga, pero la enorme mayoría de los gremios y de los trabajadores estamos votando y resolviendo una huelga para el día que se vote este presupuesto y hacer una enorme movilización, porque no vamos a dejar pasar semejante confiscación a las y los trabajadores.

SR. PRESIDENTE LASPINA Tengo anotados a los diputados Castagneto, Solanas y Vallejos para hacer uso de la palabra, pero quiero hacer un pequeño repaso de los puntos, así después le doy la palaba final al Frente para la Victoria para que puedan replicar algunos de mis comentarios.

En cuanto al tema de la macroeconomía yo lo veo al revés. Yo creo que el Fondo Monetario Internacional y en general, los actores económicos y sociales, están esperando la aprobación de este presupuesto para ver si la dirigencia política logra ponerse de acuerdo por primera vez en décadas en tener un presupuesto equilibrado desde el punto de vista primario, haciéndolo de una manera civilizada. ES decir, viendo de dónde sacan los recursos, haciendo un esfuerzo compartido entre el sector público y el sector privado. Y me refiero al sector productivo, donde hemos puesto impuestos a las exportaciones que recaudan un adicional del 1,5 del PBI.

Lo hacemos en virtud de que estamos ante un evento extraordinario en materia cambiaria, que genera una rentabilidad extraordinaria a muchos sectores exportadores. Por eso le hemos pedido un enorme esfuerzo a ese sector, que -hay que decirlo- de manera muy atinada, ha admitido y ha aceptado este esfuerzo de mayor carga tributaria en un país que venía con una carga tributaria récord, histórica en Latinoamérica y en muchas partes del mundo cuando nosotros nos hicimos cargo en el gobierno. Esto, por no hablar de la presión formal y no la efectiva, que es probablemente de las más altas del planeta para el sector empresario.

Así y todo, en particular el sector del campo -que ha sufrido muchísimo las políticas del gobierno anterior, ha sido perseguido, ha sufrido retenciones, los ROE, y las persecuciones de la AFIP-, aceptó una retención adicional de 12 puntos en todas las exportaciones. Lo ha hecho, creo yo, con la buena fe de poder colaborar con este presupuesto equilibrado.

También estamos haciendo un esfuerzo en materia presupuestaria. Creemos que es necesario hacerlo sin afectar a los más vulnerables. He escuchado aquí muchas críticas por los gastos que, en teoría, bajan, pero no he escuchado nada sobre los que suben muy por encima de la inflación, como los planes sociales, las jubilaciones, los salarios del sector público, etcétera, que están por encima de las pautas de inflación previstas en el presupuesto.

Se trata de un esfuerzo que estamos haciendo todos los argentinos. Al contrario de lo que se dice, la macroeconomía del próximo año depende de nosotros y no de lo que diga un funcionario ante el micrófono. Hemos tenido funcionarios mintiendo delante de este micrófono durante muchos años, diciendo que la inflación era de un dígito, que la pobreza era menor a la de Alemania y un montón de cosas más. Las variables macroeconómicas son endógenas. Dependen de lo que hagamos en este recinto, al margen de lo que haga Guido Sandleris en el Banco Central, desde ya. Pero lo que quiero decir es que el programa económico de la Argentina, tanto en lo monetario como en lo fiscal, está orientado a cumplir con las pautas previstas en este presupuesto. Quizás el Fondo Monetario cree que no van a alcanzar, y que vamos a tener menos crecimiento. También cree que vamos a tener menos inflación de la que prevemos nosotros. Pero es algo que opina el staff técnico del Fondo Monetario, no son proyecciones que esté avalando la Argentina. Lo que sí está avalando la Argentina son las proyecciones de este presupuesto. Para que se cumplan esas proyecciones tiene que aprobarse el plan de este gobierno, que es este presupuesto y no otro. Va a haber una única ley. No existen leyes en paralelo. Con esto quiero decir que la discusión me parece tautológica, y que no nos vamos a poner de acuerdo nunca. Ustedes dicen: "Traéme las pautas macroeconómicas y después discutamos el presupuesto". Y yo les digo: "Aprobemos el presupuesto y luego les diremos cuáles son las pautas macroeconómicas". Si se aprueba un presupuesto con 5 puntos de déficit fiscal, financiado con emisión monetaria, como ocurrió en 2015, vamos a tener 60 puntos de inflación. Si se aprueba un presupuesto equilibrado con financiamiento internacional asegurado, como el que nos va a dar el Fondo Monetario, probablemente vamos a tener menos inflación y más crecimiento. Como ven, yo observo el asunto exactamente al revés.

Este es el programa del gobierno argentino. Podemos discutir si es bueno o malo, pero es este. No hay otro. No hay un acuerdo paralelo ni una ley de presupuesto B. Es este que está acá. En la medida que lo apoyemos, va a ser consistente con las metas planteadas. Esa es la visión que tenemos. Probablemente ahí no nos pongamos de acuerdo nunca, porque ustedes piensan que la economía va a caer cada vez más y va a haber cada vez menos recursos. Si creen que la economía va a caer más, como opinó el diputado Kicillof, me tendrían que sugerir qué partida recortar, porque va a haber menos recursos. Además de decirme la mala noticia...

SR. GRANA Hay que cambiar las políticas; no hay que recortar nada.

SR. PRESIDENTE LASPINA Podemos discutir las políticas económicas, pero estas son atribuciones del Ejecutivo y no las definimos en una ley de presupuesto. Acá uno puede definir cómo se gastan los recursos argentinos. Es un programa de gobierno en términos de cómo gastamos la plata de los argentinos, pero no es un programa de política económica per se. Lo que sí es cierto es que la ley de presupuesto es el pilar fundamental de la política económica, porque si uno aprueba un presupuesto con determinado déficit fiscal tiene determinadas consecuencias, y si uno aprueba con otro, tendrá otras consecuencias.

Si uno recorta el gasto social, puede tener efectos muy recesivos. Nosotros estamos expandiendo el gasto social, y afectando mucho más a la pobreza. Estamos preservando el gasto social. Si uno quiere privilegiar a sectores medios y altos de la sociedad, va a tener un efecto regresivo. Alguien lo puede proponer: "Necesitamos más plata para determinados sectores", por ejemplo, pero no quiero hacer menciones con nombre y apellido. Bueno, perfecto, supongamos que se la damos. Pero el presupuesto es un juego de suma cero, lamentablemente.

De modo tal que en eso no nos vamos a poner de acuerdo. Lo que quiero decir es que no hay que plantear el falso dilema de que tenemos que rehacer todo el presupuesto. Justamente, estamos tratando de aprobar este mismo para que haya un acuerdo con el Fondo y se cumplan las metas del proyecto actual. Si no, las variables macroeconómicas van a ser otras. Si son mejores o peores, quedará a criterio de cada uno. Alguien puede suponer que si el presupuesto duplica todos los gastos, como se ha pedido acá, y se financia de una forma mágica, al país le va a ir mejor. Yo creo que la magia fiscal ha fracasado en la Argentina hace ya décadas. Y yo creo también que la raíz de todas las crisis que tuvimos los argentinos es el desequilibrio fiscal.

De hecho, los argentinos ya han hecho el ajuste. El ajuste se hizo en 2014 con la devaluación de Fábregas y en 2016 cuando nos tocó a nosotros salir del cepo cambiario. También se está haciendo ahora cuando desde principios de año tuvimos una turbulencia cambiaria que nos llevó a una gran depreciación del tipo de cambio. Yo creo que los argentinos, en los últimos sesenta años, sufrieron en promedio una crisis cada siete años. Yo diría que el promedio es mucho menor en los últimos veinte años, cuando la Argentina ha sido récord en default, inflación, devaluación, etcétera. Y esto ocurrió en distintos gobiernos, incluso en el nuestro.

En todos los casos el ajuste lo hicieron los argentinos. Detrás de cada una de esas crisis hay una razón principal, que es el déficit fiscal. A veces toma el ropaje de un default, a veces de una hiperinflación al estilo de los años ochenta, a veces de una megadevaluación y un megajuste tarifario como ocurrió en el Rodrigazo, cuando el gobierno de Isabel Perón llegó a los 10 puntos de déficit fiscal.

En otros casos tomó la forma de un cepo, cuando después del revoleo fiscal de 2011, quince días después de ganar las elecciones, Cristina Kirchner anunció el cepo cambiario. Luego, en 2016, nos tocó a nosotros salir de ese cepo, que fue otro ajuste para la sociedad. Recomponer las tarifas también necesitó de un ajuste. Estas implicaban más de 4 puntos del PBI de subsidios, que además eran extremadamente regresivos porque no había tarifa social sino que se repartían a todo el mundo. Por último, ahora los argentinos tienen que vivir otra etapa de sufrimiento, ya que nosotros fuimos por una senda gradual de reducción del déficit fiscal y los mercados dijeron: "Hasta acá llegamos".

Uno puede hacer una autocrítica, un mea culpa si fuimos muy optimistas, si debimos hacer las correcciones más hacia el principio. Este debate que estamos dando hoy a lo mejor se podría haber dado antes.

Hubiese sido quizás más complejo explicar la gravedad de la situación, pero lo cierto es que los argentinos ya han hecho el ajuste y ahora nos corresponde a la dirigencia política evitarle una nueva crisis.

Debemos tratar de que esta sea la última crisis, y no una más de la que tenemos en promedio cada siete años en los últimos sesenta años.

Esta es nuestra visión desde el oficialismo de lo que estamos discutiendo. La endogeneidad de la macroeconomía a lo que aprobemos y discutamos racionalmente en este recinto.

A continuación me voy a referir rápidamente, para no abusar más del tiempo, a los artículos que se han mencionado y sobre los que tenemos diferencias o coincidencias.

En cuanto al artículo 53, mencionado por los diputados Bossio y Kicillof -referido a la ley de administración financiera-, quiero decir que lo que tenemos ahora no sirve. Escucho propuestas para mejorarlo. Me encantaría que existiesen esas propuestas. Sabemos que lo que tenemos ahora no sirve para administrar pasivos. No tiene nada que ver con una reestructuración compulsiva de la deuda, que es para lo que se diseñó ese artículo en el año 1992 en medio de la discusión del Plan Brady. Obviamente, si ibas a discutir un préstamo bilateral con el Citibank al funcionario del banco le decías: "Mirá, o me mejorás el plazo, la tasa o el monto", porque si no eso se parece más bien a un negociado.

Cuando estás hablando de canjes u operaciones de mercado en licitaciones públicas, transparentes y voluntarias, lo que se está haciendo es una operación que no implica ninguna arbitrariedad por parte del funcionario.

Lo que no podemos evitar con esta ni ninguna ley es la mala praxis del funcionario. De hecho, con esta ley tuvimos el megacanje y el default. O sea que, evidentemente, la ley no sirve. Lo que sí evitó es que en 2014 el ex ministro Kicillof pudiera hacer una reprogramación del perfil de vencimientos. Para sortear los vericuetos legales de esta ley, Kicillof había armado una ingeniería financiera tan compleja que el mercado no se la aceptó. Tenía buena voluntad al hacerlo, pero fracasó en términos de la aceptación. Como era voluntaria, generaba una complejidad financiera que era inaceptable para el mercado.

Insisto en que lo que tenemos no funciona. Hay perfiles de vencimiento que tienen esas torres en un año, como dijo el secretario Bausili, sobre las cuales no se puede trabajar de manera voluntaria con el mercado. Eso nos sujeta a tener supermeses o superaños de vencimiento, o cosas que no tiene ningún país del mundo. En efecto, las restricciones de esta ley no están en ningún país del mundo, porque esta ley se sancionó antes del Plan Brady. Si la hubiéramos sancionado después del Plan Brady, hubiese sido totalmente distinta. Insisto, escuchamos propuestas que mejoren lo que tenemos.

Respecto al plus patagónico -al que se refirieron los diputados Ziliotto, Reyes y Schlereth- mencionado en los artículos 125 al 128, coincidimos en la necesidad de debatirlo. Ese fue el objetivo de nuestro Poder Ejecutivo: debatir un tema que, convengamos, es una medida original de un gobierno militar que estableció la necesidad de poblar las zonas más australes por razones estratégicas, vaya a saber en qué contexto de hipótesis bélica. Ese plus patagónico fue de 1.20 durante décadas, luego Cristina Fernández de Kirchner lo subió a 1.4. A mi juicio, lo hizo sin ningún criterio porque si uno mira los diferenciales de precio entre la Patagonia y el resto del país, no superan el 20 por ciento. Es decir, el 1.4 fue una decisión que no tuvo fundamento. Tampoco tuvo correlación con este diferencial de precios, ni con las necesidades básicas insatisfechas.

Ustedes sabrán que algunas localidades de las provincias del Norte, que tienen 40 o 50 puntos de pobreza, no reciben ningún plus. Las provincias de zonas desfavorecidas sí tienen el 30 por ciento de Asignación Universal por Hijo, pero no lo tienen en las provincias del norte. Entonces, hay una discusión legítima para dar sobre este tema. Quizás no sea el momento, ni el lugar, ni esté el marco político. Pero digámoslo con todas las letras, es algo que, como legisladores, nos tenemos que dar en aras de la equidad.

Asimismo, buscamos que las jubilaciones de privilegio que reciben ese 40 por ciento, no lo sigan recibiendo. Creo que el caso de la ex presidenta es claro: cobra dos jubilaciones y, además, cobra el plus patagónico y, además, vive en Recoleta la mayor parte del tiempo. ¿Cuál es la lógica de eso? No quiero hablar con nombre y apellido. También conozco a la madre de un funcionario que vive en Recoleta y tiene también el plus patagónico. Como decía la diputada Reyes: hay que evitar los casos de jubilaciones de privilegio y los casos donde el ciudadano no vive en la zona austral. También hay que discutir la equidad de esta medida con respecto al resto del país. Esa es mi visión. No en este caso, por eso aceptamos las modificaciones pedidas por los diputados Ziliotto, Reyes y Schlereth -del oficialismo y de la oposición- relativas a eliminar estos artículos.

Me parece que la discusión es legítima, más allá de los legítimos intereses que obviamente tienen los diputados de la zona patagónica en representar a sus ciudadanos, y lo han hecho bien porque han logrado que este debate no sea saldado ahora y que quede, en todo caso, para otro momento.

Respecto a las cajas previsionales del artículo 69, el diputado Ziiotto planteó el punto y creo que tiene razón: no se puede borrar con el codo lo que escribimos el año pasado, con lo cual vamos a aceptar esas modificaciones y le pido que me acerque la redacción de su artículo.

El histórico artículo 8°, que modifica las atribuciones del jefe de Gabinete para elevar los créditos presupuestarios cuando aumenta el financiamiento internacional por encima de lo previsto en el presupuesto, incluía una modificación que dictaminaba que eso también podía ser para gastos corrientes. ¿Por qué? Porque los organismos multilaterales de crédito ahora financian programas de transferencia social. Podría pasar que haya un incremento de partidas para aumentar programas de transferencia social, algo que, a su vez, aumentaría los gastos corrientes y nos obligaría a un techo presupuestario. Pero como no es una condición sine qua non para el presupuesto, y en aras de los consensos, lo vamos a modificar.

También vamos a agregar una aclaración propuesta por los diputados Bossio, Lavagna, etcétera, respecto a créditos bilaterales para consignar que son con nombre y apellido los que están vigentes ahora en acuerdos país-país -como se decía en los presupuestos anteriores- para se sepa a qué nos estamos refiriendo.

El debate acerca de las cooperativas y mutuales lo dimos varias veces. Incluso, el año pasado estuvo a punto de aprobarse con una deducción especial, pero finalmente fracasó. En un momento en el cual todos los sectores están haciendo un esfuerzo grande, en particular los argentinos de a pie pero también los sectores productivos, los trabajadores del sector público y todos los sectores de la Argentina, proponemos que por las actividades financieras de las cooperativas -me refiero a una cooperativa de trabajo, de grano, de trabajadores, de productores- no paguen impuesto a las ganancias. Eso queda claro.

Pero una cooperativa que hace actividades financieras y de seguros debería hacer una contribución al Estado.

En esa parte nosotros queremos hacer una contribución al Estado, porque si no se da esta arbitrariedad de que hay un banco público que genera un beneficio social que paga ganancias y un banco cooperativo que no lo hace. Y no me refiero a una entidad en particular, porque puede haber otras que se creen en el futuro. La verdad es que no tiene sentido que los ciudadanos de determinada provincia o ciudad hagan pagar a su banco impuestos y no a algún otro banco, por ejemplo.

Estamos hablando solo de las actividades financieras y de seguros, pero coincidimos en que hay que dejar afuera a las pequeñas y medianas, con lo cual estamos proponiendo una deducción especial del pago del impuesto por los gastos que naturalmente hacen las mutuales en cuestiones sociales, culturales, deportivas, etcétera, es decir, todo lo que hace al funcionamiento de una mutual.

De esta forma nos vamos a asegurar de que el 80 por ciento de las mutuales pequeñas y medianas queden exceptuadas de pagar el impuesto a las ganancias, que la mutual de pueblo que le da una mano al club de barrio no pague ganancias, que pueda seguir invirtiendo y quedar financieramente igual, pero sí que las grandes -sobre todo las que operan en la Ciudad Buenos Aires- paguen ese impuesto por las actividades financieras.

En cuanto a la cuestión de las retenciones, creo que fue el señor diputado Kicillof quien dijo algo. Para que quedo claro, les comento que hay un fallo, Camaronera Patagónica, por el cual la Corte Suprema exige al Poder Ejecutivo que la delegación de facultades que está establecida en el Código Aduanero quede enmarcada de alguna forma, es decir, que no sea una delegación de facultades discrecional, sino que quede dentro de algún marco razonable que apruebe el Congreso de la Nación.

Tiene la palabra el señor diputado Solanas.

SR. SOLANAS Falta que hablen tres diputados. ¿Por qué no nos da la palabra y luego cierra la reunión usted?

SR. PRESIDENTE LASPINA Pensé que era mejor así, para que repliquen. Lo hice al revés porque siempre cierro yo, y para no quedarme esta vez con la última palabra, pero no hay forma de conformar a todos. Lo hice para no quedarme con la última palabra y que tres oradores del FPV la tengan. Pero si quieren, termino acá. A mí me da lo mismo.

SR. SOLANAS Usted es el dueño de la comisión.

SR. PRESIDENTE LASPINA Lo que necesito es dejar constancia de la posición del oficialismo, ya que han hablado solo tres diputados del oficialismo mientras que de la oposición se expresaron más de diez; esa es la proporción: 3 a 1.

Entonces finalizo rápidamente para no aburrirlos.

En cuanto a las retenciones, estamos fijando un marco legal que evite la discrecionalidad absoluta. Un ejemplo de discrecionalidad absoluta en la delegación fue la resolución 125 que generaba una retención marginal del ciento por ciento. Ocurrió en el año 2008 y generó una de las crisis más duras que hayamos tenido, por lo menos recientemente.

La resolución 125 fue un engendro hijo de esa arbitrariedad que dijo: "Te voy a sacar toda tu ganancia si el precio la soja supera los 600, 500 o 400 dólares", lo cual era una medida claramente confiscatoria. La Corte no lo podía haber avalado. Fue finalmente este caso Camaronera Patagónica el que estableció un criterio.

Así que estamos cumpliendo con ese criterio. ¿Qué contemplamos ahí? Estamos poniendo un tope del 33 por ciento. ¿Y por qué no menor -porque sé que el campo ha pedido que el tope sea inferior? Los que se han quemado con leche varias veces, quieren que sea menos. Hoy la soja paga 30 por ciento en teoría, pero hay otros rubros muy chiquitos -no recuerdo bien ahora- que pagan 33. Por eso quedó en 33 por ciento.

Lo que sí se va a establecer -y esto es un pedido de varios diputados de la oposición y también de sectores productivos- es que los rubros de exportación alcanzados por el nuevo decreto con la alícuota del 12 por ciento tengan un tope de 12 y no de 33 por ciento.

Eso se va a aclarar en la redacción de modo tal de tranquilizar a los sectores exportadores que hoy lo están haciendo, muchos de ellos por primera vez en la historia de las retenciones. Yo recuerdo que en la época del kirchnerismo la industria pagaba 5 por ciento de retención a las exportaciones. Nosotros las eliminamos porque -insisto- creemos que las retenciones no son un buen impuesto, pero ahora estamos en una situación de emergencia, por eso las estamos contemplando.

En cualquier caso, vamos a poner un tope del 12 por ciento para los nuevos rubros de exportación que ahora están pagando.

Del módulo electoral que se mencionó, nosotros estamos dispuestos a subirlo -si hay alguna duda respecto a eso- de 8,50 a 12 si hace falta.

El artículo 67 básicamente es un pedido de las provincias, no es -como se mencionó- nada raro. Por el contrario, permite a las provincias tener por única vez una cláusula de excepción que, en lugar de poner un tope en la inflación del año que viene, puedan acumular con la inflación de este año. Muchas de ellas van a tener gastos por debajo de la inflación de este año y les da una dispensa para sumar los dos años.

Con respecto a la pensión universal, que también fue mencionada, creemos claramente que hay un objetivo de progresividad. Dar pensiones a quien no lo necesita suena muy bien pero no es lo que nosotros como legisladores deberíamos aprobar.

Recuerdo la primera moratoria otorgada por el kirchnerismo en la que -como ya sabemos- se dio a quien necesitaba y a quien no. En moratorias posteriores, con el señor diputado Bossio ocupando el cargo de director de la ANSES, se establecieron criterios para la asignación, que son los que queremos fijar para la PUAM con el objeto de no otorgar la pensión universal a quien tiene, por ejemplo, 2.000 hectáreas de campo en La Pampa. Se trata de un criterio de equidad, salvo que alguien crea que debemos repartir para arriba y no para abajo, aunque a veces se dan esos debates insólitos o hipócritas -por decirlo de alguna forma.

Dicho esto, sí queremos incorporar la categoría de monotributo social como beneficiario. Es decir, si una persona pide la pensión universal y está trabajando como monotributista social, obviamente le damos la oportunidad de seguir teniendo la pensión universal. Ese fue un pedido de nuestros diputados y también de los legisladores de la oposición para dejar claro que la incompatibilidad de ingresos no se refiere a cualquier actividad sino a la que se puede dar con sectores más vulnerables. Es decir, que haya compatibilidad de ingresos permitida para estos sectores más vulnerables que son los monotributistas sociales.

Con respecto al comentario del señor diputado Pastori sobre la ley de responsabilidad fiscal, recibimos una carta enviada por el Consejo Federal de Responsabilidad Fiscal que amplía y clarifica los alcances de dicha ley para la Nación y las provincias, y estamos de acuerdo en incorporarlos.

Finalmente, en cuanto a los artículos 86 y 87 relacionados con el impuesto a las ganancias, mencionados por el señor diputado Ziliotto y algunos legisladores del oficialismo, coincidimos en la necesidad de postergar esta discusión y eventualmente no afectar a la mayoría de los trabajadores que hoy está pasando una situación delicada. Creemos que es necesario hacernos eco de esas modificaciones, por lo tanto, estaríamos eliminando los artículos 86 y 87 que clarificaban la cuestión del impuesto a las ganancias.

En aras del consenso, quiero decir que la ley de impuesto a las ganancias no prevé exenciones especiales, que se han ido acumulando a través del tiempo. Existe todo un debate entre tributaristas, la AFIP, algunos gobiernos provinciales y los sindicatos respecto de este tema. Creo que lo vamos a eliminar teniendo en cuenta el pedido que se ha hecho, si bien -insisto- es un debate que consideramos legítimo dar.

Estos son todos los cambios que tengo por el momento y que estamos trabajando en el dictamen del oficialismo -por decirlo de alguna forma.

Tiene la palabra el señor diputado Castagneto.

SR. CASTAGNETO Señor presidente: considero que, lamentablemente, en el proyecto de presupuesto de este año es en el que menos importancia estamos dando al debate. Como dijo Makon hace unos días, es el presupuesto más inconsistente.

El anteproyecto del presupuesto que presentó el Poder Ejecutivo respecto de plazos, primeras metas, alcances y programas fue durante los meses de abril y mayo de este año. Y realmente nos preocupa mucho estar debatiéndolo ahora, porque en aquel momento había más ministerios, no estaba esta reducción de políticas respecto de la presencia del Estado en distintos programas, en función de la fusión que hubo a través del decreto de la Ley de Ministerios dictado por el Poder Ejecutivo.

Por estos motivos insistimos en que este debate sea más enriquecedor y cuente con la participación de distintos sectores -como dijeron algunos diputados y diputadas-, propuesta que le hemos presentado a usted como presidente de la comisión. No es para que esto sea una pelea, sino para que realmente el presupuesto pueda expresar la necesidad de sectores que se ven totalmente vulnerados, no solo por las políticas económicas, sino por la restricción que genera este presupuesto.

Por otro lado, nos hubiese gustado -como es norma y como se hizo en años anteriores-, que vinieran los ministros a presentar las políticas que expresan en distintos ministerios, en función del formulario 815 de los anteproyectos de presupuesto que eleva cada ministerio al Ministerio de Economía. Queda claro que Cambiemos quiere bajar el volumen del debate y que este presupuesto pase inadvertido, pero la sociedad en su conjunto está mirando y está muy pendiente de lo que vamos a votar en la sesión donde se dará el debate de este proyecto de ley.

Por otro lado, en este relato que usted hizo recién, creo que dejó dos cosas muy claras. Una de ellas es que hay que aprobar este presupuesto porque hay que cumplir con el FMI, y eso es fundamental para el gobierno. El otro punto se refiere a lo que manifestó cuando habló del artículo 53 de la Ley de Administración Financiera. Realmente habría que cambiar muchos artículos de esa norma, y el que estuvo en gestión -hay varios diputados aquí presentes que lo han hecho-, sabe que es muy difícil trabajar cuando dicha ley rige para el gobierno nacional pero cada una de las provincias tiene su ley de contabilidad que se rige por otros instrumentos. Entonces, sería muy bueno que el debate de la Ley de Administración Financiera abarque a todas las provincias y se pueda tener una norma única, a fin de poder evaluar metas, políticas y acciones, y ver el impacto de cada una de las políticas del gobierno nacional en las transferencias o subsidios que entregan a las distintas provincias y municipios.

También queda claro que este es un presupuesto de ajuste porque quieren modificar el artículo 53, dado que el gobierno nacional es consciente que no va a poder pagar en las condiciones que pactó con el Fondo Monetario Internacional. Por lo tanto, tendrán que renegociar la deuda, y quieren que el Congreso les firme un cheque en blanco para poder hacer un nuevo megacanje, o todos los acuerdos que quieran hacer, sin cumplir con los tres requisitos que específica el artículo 53 de la Ley de Administración Financiera.

La preocupación también es por todo lo que se quita a las provincias, desde la reducción del fondo sojero -comúnmente llamado así-, como también la quita de subsidios al transporte que se transfiere a las provincias. Lo que noto en líneas generales es que la capacidad de endeudamiento del gobierno nacional llegó a su límite. De aprobarse el presupuesto hoy, estaríamos transfiriendo a las provincias y a los municipios endeudamiento, tal como lo hizo la Nación.

Entonces, estamos en un círculo que empezamos con la Nación, donde tomamos préstamos y más préstamos y terminamos en el Fondo Monetario Internacional. Ahora tenemos que pagarle y por eso tenemos que sacar este expreso pedido en el presupuesto del Congreso. En definitiva, dicho pedido es algo que pide el propio Fondo Monetario. Me queda claro ahora que cuando Dujovne viajó tan seguido a Estados Unidos fue para hacer el proyecto junto con el FMI. En consecuencia, hoy el artículo 53 debe incluirse sí o sí porque, de lo contrario, no se podrían pagar los compromisos de deuda que asumió el Estado nacional. Entonces, mientras hablamos de no perjudicar a los sectores más vulnerables, hacemos más recortes.

Para no extenderme, voy a dedicar un minuto al artículo 85. En el presupuesto siempre se ponen articulados que competen a otras leyes, esto mismo también lo dijo Marcos Makon. La diferencia es que esta vez triplicamos la modificación de leyes. El mencionado artículo modifica la ley que se viene sosteniendo desde 1986, me refiero a la 23.427, y también modifica la ley 20.337, que establece el destino de los excedentes de las cooperativas: 5 por ciento es para educación cooperativa, otro 5 por ciento es para estímulo del personal, y otro 5 por ciento es para reserva legal irrepartible, u otras reservas irrepartibles; todo ello se encuentra exento. Por su parte, los excedentes repartibles vuelven a los asociados en forma de efectivo o en acciones. El tema es que los asociados sí pagan ganancias; por eso digo que no está bien hacerle pagar ganancias a las cooperativas.

Señor presidente: otra cosa que usted mencionaba tiene que ver con las mutuales de préstamos, que son diferentes porque estas son entidades que prestan y lucran. Entonces, estamos metiendo en el mismo paquete a las cooperativas y a las mutuales. Me gustaría que vuelva a rever este artículo poniendo el foco en las cooperativas.

Por otro lado, usted también mencionó, señor presidente, que van a sacar el impuesto a las ganancias a los sueldos. Luego hizo mención a las pensiones. Al respecto, creo que habría que actualizar la ley porque es de la época del gobierno de Perón y los valores de los inmuebles quedaron obsoletos. Hoy, aquella persona que tiene un inmueble que supera los 100.000 pesos no puede ser beneficiaria de una pensión.

Dentro de las pensiones no contributivas, usted habló de las pensiones especiales que tienen los ex presidentes. Yo le quiero decir que la ex presidenta no cobra las dos pensiones. De todas maneras, tampoco hay una jurisprudencia en la Argentina acerca de un matrimonio donde ambos hayan sido presidentes. Por lo tanto, no hay jurisprudencia porque en la ley de pensiones no contributivas, especialmente lo que respecta a las pensiones especiales, se habla de un ingreso mensual -no de una pensión- para aquel que cumplió una función de presidente o presidenta, y también para los integrantes de la Corte Suprema, los primeros premios, etcétera.

Con respecto a las no contributivas, ya que hablamos tanto de los sectores más vulnerables me referiré a un tema tan sensible como lo es la discapacidad. A mí me preocupa mucho que la Agencia Nacional de Discapacidad saque la resolución 268 -del 2018- por medio de la cual exige un montón de requisitos a las pensiones por discapacidad. De esta forma, las 700.000 pensiones que hoy están otorgadas, se van a caer.

Si uno conoce el país sabe que existen 2.200 municipios con 3.000 pueblos satélites y que hay pensiones otorgadas, por ejemplo, en El Impenetrable, donde no llega el Correo Argentino, ni hay una sucursal de la ANSES. La resolución dice que en siete o diez días se debe volver a hacer un trámite que en el año 2013 y 2014 ya se hizo, incluso se aplicó un sello al agua para que no estén fraguados los certificados médicos dada la discapacidad de las personas.

Entonces, considero que es una medida que en forma indirecta va a dejar a aquellas personas discapacitadas sin cobrar las pensiones. Lo mismo ocurre con el programa, que no sé si sigue existiendo, que antiguamente era el PROFE -Programa Federal de Salud para las Pensiones no Contributivas; los van a dejar sin poder acceder a esas pensiones. Así, se verán vulneradas más de 700 mil pensiones no contributivas por discapacidad. Me gustaría que se revea esa cuestión en este proyecto de ley.

Por último, quiero hablar del artículo 124 del proyecto de presupuesto. En el artículo 124 se deroga la ley que crea el Ente Nacional del Desarrollo Deportivo. La verdad es que en estos años se han conseguido muchas cosas para la igualdad de género, y esa ley específicamente otorga una AUH a los hijos de las mujeres que hacen deportes. Esa ley que se deroga también crea el Programa Nacional de Empoderamiento de la Mujer en el Deporte que tenía como finalidad garantizar la igualdad, promoción, inclusión, acceso y representación de las mujeres en todos los ámbitos y a todos los niveles de la comunidad deportiva: atletas, entrenadoras, árbitras, etcétera.

Si hablamos de igualdad y si aprobamos una ley por la que en las próximas elecciones por suerte habrá uno y una, una y uno, creo que este Ente Nacional de Desarrollo Deportivo debe seguir teniendo financiamiento. Considero que una beca o la Asignación Universal para los hijos de las deportistas o las entrenadoras, como anteriormente les mencionaba, no impacta para nada en el presupuesto nacional.

Así que, señor presidente, lamento mucho que lleguemos a debatir en el recinto durante horas, y no podamos discutir acá cuáles son realmente las políticas que desarrollará el año que viene el Poder Ejecutivo; solamente se han planteado políticas de pago de deuda e intereses de deuda, y no han participado algunos ministros. Para nosotros hubiese sido de mucha utilidad saber cómo se van a distribuir los programas, las políticas y las acciones a lo largo y a lo ancho del país.

SR. PRESIDENTE LASPINA Tiene la palabra el señor diputado Solanas.

SR. SOLANAS Señor presidente: en verdad en la inconsistencia de sus argumentos sobre este presupuesto se encuentra un sesgo que usted no tenía. Nos chicaneó todo el tiempo cuando contestó a las diputadas y diputados, no haciéndose cargo de los tres años de su gobierno. Inclusive llegó a hacer referencia a la resolución 125, que decididamente fue una postura muy clara de la oposición de aquel momento para hacer pagar los costos políticos, y concretamente se usó en ese sentido.

En ese momento se proponían dos o tres proyectos que sobre la cuestión de las retenciones, los cuales fueron desoídos y no se quisieron discutir en ningún momento. Se planteó decididamente el corte de las rutas -que usted debe recordar, presidente. En la lucha contra la resolución 125 -algo que usted reivindica- se cortaban rutas nacionales. Muchos sectores lo hicieron. Inclusive un caso testimonial es que el que más cortó la hoy ruta Artigas -ex ruta nacional 14- actualmente es senador de la Nación por el bloque Cambiemos.

Me parece que esto no estaba en análisis de este presupuesto. Y usted permanentemente no solamente nos chicaneó sino hasta nombró a la ex presidenta, dijo dónde vivía, etcétera. La verdad es que eso marca la inconsistencia de sus argumentos, presidente. Usted tiene que argumentar algo que decididamente es ajuste sobre ajuste, que está inspirado en el Consenso de Washington, tomado por el Fondo Monetario Internacional y dirigido decididamente a la República Argentina.

El Consenso de Washington lo manifiesta muy claramente en el artículo 8°, en el que se refiere a la privatización de las empresas estatales -una crítica real al Estado como tal, por más que sea eficiente.

Decididamente la construcción del relato tiene que ver con privatizar aquello que es eficiente del Estado. Por ejemplo, el Conicet y otras entidades del Estado que trabajan muy bien con sus profesionales.

Hace unos días escuché a un doctor ruso que se refería al litio y lo que implica para la Argentina, ya que aquí no se pagan regalías. Él mencionaba la degradación del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva a Secretaría de Ciencia y Técnica, lo que orienta a su gobierno en lo relativo a la capacidad científica, a la actividad de nuestros científicos y la infraestructura en función de la ciencia y la tecnología en la República Argentina. Se trata de error garrafal de su gobierno, reconocido y manifestado no por mí sino por quienes trabajan allí todos los días.

Sabemos que hay dos cosas muy importantes en la vida. La primera, la vida en sí misma y la segunda, la educación como forma de realización de cualquier ciudadano en la Argentina y en el mundo.

Esta inconsistencia también tiene que ver con la mala praxis. El año pasado discutimos el presupuesto con mucho más énfasis. En ese momento ustedes estaban más empoderados, ahora están diferentes y chicanean -algo que por aquel entonces no hacían. No sé si recuerdan que se votó el presupuesto con una proyección de inflación del 11 por ciento. Sin embargo, a los dos días de haberlo aprobado, los ministros salieron a decir que era del 15 por ciento para este 2018 que estamos transitando. Actualmente la inflación es de más del 30 o 34 por ciento y se estipula más de un 40 por ciento; se trata de una absoluta mala praxis del presupuesto.

Señor presidente, usted mencionó mala praxis en algunas cuestiones históricas a las que le gusta referirse; nosotros no tenemos miedo de eso, estamos para discutirlo.

Usted no tenía este estilo chicanero, por ejemplo, diciendo que la gente que vive en el Sur no tiene las mismas necesidades que aquellos que viven en el Norte. Por supuesto, usted vive en Rosario y en Capital Federal y no sabe qué es vivir en el Sur -yo tampoco lo sé. Sin embargo, allí la vestimenta y la alimentación cuesta dos o tres veces más, eso sí lo sabe y lo utilizó como una chicana.

SR. PRESIDENTE LASPINA Di un argumento, no fue una chicana.

Le concedo la chicana respecto al resto pero no en relación con eso.

SR. SOLANAS ¿Me deja hablar? Usted es el dueño de la comisión.

SR. PRESIDENTE LASPINA No soy el dueño de la comisión. Usted también me pidió una interrupción.

SR. SOLANAS Se la concedo.

SR. PRESIDENTE LASPINA Solamente quería agregar que no fue una chicana sino un argumento: hay diferenciales de precios y diferenciales de pobreza.

SRA. LLANAS MASSA Pido la palabra.

SR. PRESIDENTE LASPINA La señora diputada Llanos Massa le solicita una interrupción, señor diputado, ¿se la concede?

SR. SOLANAS Con mucho gusto, señor presidente.

SR. PRESIDENTE LASPINA Para una interrupción, tiene la palabra la señora diputada Llanos Massa.

SRA. LLANOS MASSA Están hablando de la Patagonia y no viven allí. Los invito a vivir un mes en mi casa -donde no van a pagar alojamiento- para que conozcan la canasta familiar.

Por favor, quiero que hablemos sobre un lugar en el que se está sufriendo de verdad y no estoy haciendo una chicana. Personalmente trabajé en el área de acción social, fui secretaria de Desarrollo Humano y Familia, trabajo en la Legión de María, con los niños y con la sensibilidad de las familias.

SR. PRESIDENTE LASPINA Justamente, lo que planteé es dar más equidad al esfuerzo respecto de las asignaciones familiares. Por eso mencioné que deberíamos discutir la cuestión de las jubilaciones de privilegio y el plus patagónico en dichas jubilaciones, como un inicio de debate para focalizar en los más vulnerables. Por lo tanto, le agradezco el comentario, señora diputada.

Continúa en el uso de la palabra el señor diputado Solanas.

SR. SOLANAS Concuerdo totalmente con la señora diputada preopinante y junto con nuestro bloque acompaño sus dichos.

Señor presidente: usted hizo referencia a la austeridad. En ese sentido tengo algunos números que mencioné al señor ministro del Interior -y los desmintió- relacionados con la Jefatura de Gabinete de Ministros, repartición en la que para prensa y difusión de actos de gobierno en el presupuesto 2018 se estimaron 2.396 millones de pesos.

Para el presupuesto 2019 son 3.034 millones, 637 millones de pesos más para prensa y difusión. Ahora me doy cuenta porqué todo se reduce a defender permanentemente hasta lo indefendible.

Esto no lo tome como una chicana, pero cuando el presidente de la República manifiesta saber lo que es no llegar a fin de mes, la verdad es que no lo sabe. Yo soy hijo de laburantes, hijo de obreros, trabajé en una fábrica por quincena. Después, en mi época de estudiantes, levantaba cajones en una embotelladora y mi padre no tenía casa propia, alquilábamos; eso representa una dificultad enorme, sobre todo para mi pobre madre, que sufría mucho.

El presidente no sabe esto, no sabe lo que es no llegar al 20 de cada mes. Y este presupuesto le está hablando más a los organismos internacionales de crédito que a los argentinos, a los hombres y mujeres de a pie. Entonces no saben lo que se está viendo porque no lo han vivido en carne propia. Por eso defienden un presupuesto inconsistente y que implica un mayor ajuste y endeudamiento.

Además, tiene inequidades entre la Capital Federal, la provincia de Buenos Aires y las demás provincias. Un tema concreto es la quita de subsidios al transporte público de pasajeros. Se les sacará a las provincias, pero quedará un monto para la Capital Federal y la provincia de Buenos Aires; y tengo números que lo demuestran.

También le van a tirar el chubasco a los gobiernos provinciales y a los municipios. Estos últimos bancan la realidad de muchísimos trabajadores, de discapacitados, de hombres y mujeres que gracias a los subsidios pueden ir a laburar y tomar hasta cuatro transportes por día -por ejemplo los empleados de comercio-, para llegar al trabajo.

Le solicito, señor presidente que le dé una mirada al artículo 111, porque produce mayor inequidad y deja fuera del sistema -por la quita del subsidio-, a los más vulnerables de nuestras provincias y municipios. Le solicito que revea este artículo, que lo madure e inclusive puedan venir sectores de la comunidad e intendentes a manifestarse con respecto a este tema en la Comisión de Presupuesto y Hacienda; también los empresarios del interior podrían testimoniar.

Hay un tema que lo hablé con usted muchas veces y no figura en este presupuesto. Estoy hablando de las cerca de 150.000 personas que tienen renta vitalicia. ¿Sabe cuánto ganan? Dos mil a tres mil pesos por mes. Por eso le solicito que incluya el tema de rentas vitalicias, e iguale los ingresos con una mínima, a estos ciudadanos de la República Argentina. Seguramente hay muchos en Santa Fe, varios me han manifestado que fueron a hablar con usted. Aun en este presupuesto de ajuste sería muy importante, que ingresen a estos hombres y mujeres que hoy cobran rentas vitalicias, algunas de 1.900 o 1.700 pesos por mes; es absolutamente injusto.

Por eso le solicito que le dé una mirada a este tema, que seguramente lo vive en carne propia porque me dijeron que se lo han hecho llegar allí en Santa Fe o en la ciudad de Rosario donde usted vive.

El tema de los proyectos de PPP es absolutamente incierto, señor presidente. Y se festeja, ayer yo veía al ministro Dietrich con el presidente festejando el éxito de los PPP. Acá creo que lo dijo un diputado preopinante del Frente Argentina Federal, en Entre Ríos no hay un centímetro de ruta, ni de asfalto o de concreto con respecto a la adjudicación de las PPP.

Es una cuestión de la que me parece que usted no se da cuenta, señor presidente; yo quiero ayudarlo. Hace tres años que están gobernando y usted habla como si recién hubiesen llegado, como si no tuviesen que rendir cuentas. En eso han fracasado, como también lo han hecho con sus políticas económicas. ¿Sabe por qué han fracasado? Porque si un ciudadano de a pie no llega a fin de mes, la política económica fracasó. Simplemente por eso. Podemos llamar a economistas importantes que hablan todos los días por televisión, pero el fracaso ya se ve cuando un ciudadano no puede acceder a los bienes más simples, que muchas veces es comer todos los días en su casa.

Hay una cuestión todavía peor. Ustedes han generado en su gobierno que la ciudadanía tenga culpa. ¿Sabe cuál es la culpa que han generado, señor presidente? Que una persona humilde, hija o hijo de trabajadores, no pueda dormir la siesta con aire acondicionado. Ustedes dicen: "No, ellos no pueden dormir". Entonces, duermen algunos de la Patria, pero ellos no. Han trabajado el sentimiento de culpa de los más humildes de la población, y estamos hablando de derechos y de inclusión. No puede ser que este gobierno ataque a los más vulnerables en forma permanente. El Consenso de Washington dice claramente que para los pobres es el subsidio, no los derechos ni la inclusión.

Entonces, señor presidente, le solicito que se situé en que están gobernando hace tres años y su gobierno tiene responsabilidades.

Con respecto al artículo 85, el señor presidente dijo que las mutuales no son lo mismo en Capital Federal que en las provincias. Absolutamente todas deben estar exentas del pago del impuesto a las ganancias; también las cooperativas, que generan riqueza y de esa forma sostienen la economía de los pueblos. Usted lo sabe, señor presidente, porque es de la provincia de Santa Fe. De modo tal que tenemos que lograr exceptuarlas de dicho impuesto. Luego, el Estado tiene que controlar si realmente las cooperativas o mutuales persiguen otro fin, pero le solicito encarecidamente que se revea el artículo 85 y que el Estado controle a quienes no cumplen con las prescripciones de la ley.

Las provincias se han endeudado en dólares y el gobierno nacional las acompañó en ese endeudamiento. Ahora las provincias van a tener profundas dificultades, al igual que los municipios, que también se endeudaron en dólares. Mientras nuestra economía se va dolarizando día a día, los argentinos, las provincias y los municipios vivimos en pesos. No vivimos de la especulación ni de la timba financiera.

Por otra parte, este presupuesto no habla de cómo estimular o recuperar las pymes. Hablan de un solo camino: que no tengan déficit fiscal. Me parece bien, pero no a costa de los trabajadores. El otro día pregunté si había un monto real asignado en este presupuesto para despedir trabajadores y usted, señor presidente, me respondió que no, pero que sí había un fondo para retiros voluntarios. Es absolutamente lo mismo. En la República Argentina habrá mayores despidos luego de la sanción de este presupuesto. Los habrá en el Estado y en los entes descentralizados o centralizados, no solamente en el orden nacional, sino también provincial. Seguramente eso impondrá la Nación.

También hay una cuestión que me gustaría que descifre. Cuando hace referencia a la composición del gasto por ubicación geográfica habla de que algunas provincias van a cobrar más del 30 por ciento que el año anterior. La verdad es que esa cantidad ya la absorbió la inflación. Ese 32 por ciento para la provincia Entre Ríos ya tiene una nueva instancia. Pienso que es una cuestión absolutamente dibujada. Me imagino que la Nación tendrá que rediscutir esto con los gobernadores.

Pero hay un ítem denominado "No Clasificado", que contempla 177 mil millones, que representa un aumento del 58,3 por ciento con respecto al año anterior y que contrasta por ejemplo con el de la provincia Entre Ríos, que es del 32 por ciento. Infiero que esto de "No Clasificado" es una posibilidad de dirigir los dineros públicos nacionales a la Nación y a las provincias.

Quisiera descifrar ese ítem, porque en realidad lo no clasificado tiene un 58,3 por ciento más que el año anterior y la provincia de Entre Ríos el 32,4 por ciento en cuanto a esta composición de gastos por ubicación geográfica. Este ítem me suena discrecional, según cómo se mire la geografía de cada lugar de nuestro país. Me gustaría conocer la posición que tienen ustedes con respecto a este tema.

También vuelvo hacia una cuestión por la que permanentemente usted y su gobierno nos hostiga: cómo han sido adjudicadas las obras, de sobreprecios, etcétera.

El otro día le hice una pregunta al ministro del Interior sobre los 3.000 jardines de infantes de la República Argentina y quedé asombrado con la contestación. ¿Saben qué me dijo? Que los habían adjudicado a empresas insolventes. Esta fue la contestación del ministro: que son insolventes, que las edificaciones están a medio término y que la UTE se fue; esto ha pasado en Santa Fe, en Entre Ríos y en la provincia de Buenos Aires.

¿Qué es eso de insolventes? En la adjudicación a la UTE, tendrían que haber investigado si esas empresas eran solventes o no. Se trata de la construcción de 3.000 jardines maternales que el presidente con muy buen tino había propuesto al Congreso de la Nación y que todos en ese momento dijimos que estaba bien.

Ahora bien, ustedes permanentemente hablan sobre la mala adjudicación, y el ministro del Interior me contestó que habían sido adjudicadas a empresas insolventes. Y me dijo que cuando se retomen las obras -porque me informó que se van a retomar-, se tienen que adjudicar de nuevo y se va a pagar cuatro veces más seguramente, por lo que provocó la insolvencia de las empresas a las que su gobierno las adjudicó.

Es un tema grave; es una cuestión difícil de entender. Ustedes dicen que esto no puede suceder -incluso algunos son empresarios-, y le adjudicaron las obras a una UTE insolvente.

Por otro lado, quiero dar una mirada al tema de salud. A nuestra provincia Entre Ríos no están llegando remedios oncológicos y este presupuesto quita recursos en salud a las provincias y esto no escapa a la provincia de Entre Ríos.

También le quita dineros a los institutos de vivienda porque solamente los otorga por el plan FONAVI, pero hoy la provincia de Entre Ríos está haciendo algunas obras de vivienda de motu proprio, y la Nación está absolutamente ausente. En realidad, está pagando una deuda que la Nación tenía con la provincia.

Por otra parte, quisiera comentar que el día martes cuando venía para aquí me llamó un ciudadano de Victoria, provincia de Entre Ríos, un papá que tiene un gurisito o una gurisita con capacidades diferentes.

Menciono esto porque lo que ha hecho su gobierno en ese sentido es una canallada, señor presidente: se ha pedido a gurises espásticos y con distintas patologías que hicieran nuevamente toda la papelería, sometiéndolos a una cuestión absolutamente innecesaria e inhumana.

En este presupuesto se quita decididamente dinero para la prevención de la salud de chicos que tienen capacidades diferentes. Es así para todo el país, pero me refiero particularmente a la provincia de Entre Ríos; esto es muy caro.

Por eso solicito que en ese ítem del presupuesto, que encontramos muy difuso, presten mucha atención de no quitar los dineros que por derecho, por inclusión, pero fundamentalmente por ley, corresponden a los papás y mamás que tienen gurises con capacidades diferentes. Se trata de un tema central.

Usted dijo, señor presidente, que el esfuerzo lo hacemos todos. ¿Cree que un jubilado que gana 9.000 pesos puede hacer el esfuerzo? Eso es inadmisible.

SR. PRESIDENTE LASPINA Yo mencioné los 400 mil de Cristina, no los 9.000 pesos de los jubilados. Ellos el año próximo le ganan por lejos a la inflación, y no les estamos pidiendo ningún esfuerzo.

SR. SOLANAS Usted dice que todos tenemos que hacer el esfuerzo.

SR. PRESIDENTE LASPINA No. Cuando dije "todos" me referí al sector privado de los productores, al Estado por los esfuerzos que estamos haciendo para reducir el gasto...

SR. SOLANAS No les alcanza para los remedios.

SR. PRESIDENTE LASPINA Para los remedios va a haber y también para los discapacitados porque no se está afectando el gasto social.

SR. SOLANAS En la teoría, porque en la práctica no alcanza, y la gente está temblando.

Déjeme terminar, tal vez lo pongo nervioso. Los sectores del campo, la pequeña y mediana empresa, los campos pequeños, los productores pequeños y los hombres y mujeres que tienen tambos están que trinan. Usted está viendo otra película.

Todo esa situación ha provocado que su gobierno tenga dificultades y que ahora exista una interna, porque ninguno quiere ser cómplice de esa realidad y empiezan a verse tambalear las decisiones de Cambiemos.

Usted se metió con los nuestros y yo también quiero a decir esto: tienen dificultades. Hay un sector que no quiere que pase lo que está sucediendo y otro sector como usted, fiscalista, que quiere que las cuentas cierren -lo quiere el Fondo Monetario Internacional- a costa de cercenar una enormidad de derechos a los ciudadanos más vulnerables de la patria. Eso no se arregla solamente con un subsidio.

En cuanto a los planes de trabajo y la AUH, tenían que presentar a los gurises en la escuela y dejó de hacerse. Hay que volver a implementar ese mecanismo porque daba dignidad a la persona, la hacía sentir útil y aquello que recibía no se trataba de un regalo sino de algo justo.

Para finalizar, quisiera decir que en su gobierno hay una cuestión cultural a la que nosotros humildemente queremos darle pelea. No queremos que una persona, un laburante, un trabajador, sienta que no es merecedor de dormir la siesta con aire acondicionado. Por el contrario, queremos que ese laburante tenga derecho no solo a tener aire acondicionado sino a que su gurí llegue a la universidad, pueda recibirse, tenga un trabajo digno y no pierda el empleo -como está ocurriendo hoy en la provincia de Entre Ríos y en la República Argentina.

SR. PRESIDENTE LASPINA Tiene la palabra el señor diputado Rauschenberger.

Sr. Rauschenberger.- Señor presidente: quiero hacer un comentario en relación con el artículo 36, que establece la prórroga para las pensiones no contributivas, donde uno de los requisitos es que el beneficiario no tenga inmuebles cuyo valor fiscal superen los 100.000 pesos. Este valor de tope surge de la ley 25.725 del presupuesto de 2003 y se actualizó a 100.000 pesos con la ley 26.337 del presupuesto de 2008. Entendemos que desde 2008 a la fecha hubo una variación muy fuerte en los precios, por eso entendemos que tiene que haber una actualización de ese tope.

Actualizándolo por el RIPTE daría 1.100.000 pesos. La propuesta es fijar ese tope en 250.000 pesos. Esto se hizo tomando en cuenta la realidad que tienen las provincias que realizan actualizaciones anuales de los valores fiscales, a los efectos del cobro del impuesto inmobiliario urbano y el límite de única vivienda, a partir del cual se empieza a pagar el impuesto inmobiliario.

El otro aspecto que quiero mencionar se refiere al presupuesto del INTA. En cada reunión que tenemos en la Comisión de Agricultura y Ganadería, como en la de Ciencia y Tecnología, se destaca el valor del INTA en cuanto a las actividades de investigación y desarrollo que ha llevado adelante. El planteo es que haya un importe de 400 millones de pesos más para el INTA. Serían 198 millones para el rubro 2, que son los bienes de consumo y 202 millones más para el rubro 3, que son los servicios no personales. El INTA es quien más ha llevado adelante investigaciones, por ejemplo, respecto del tema semillas. Ayer estuvimos hablando de este tema en la Comisión de Agricultura. Los trabajos de investigación han caído. El presupuesto ha caído, de casi 160 millones en 2015 a 40 millones en 2018.

Entendemos que de esta manera se estaría reforzando ese presupuesto para poder continuar con esas actividades de investigación y desarrollo. La propuesta no es incrementar el gasto sino reducir en 400 millones de pesos lo que en el presupuesto del INTA se refiere como inciso 6, "incremento de activos financieros", para compensar con esa baja el aumento que se pide en los incisos 2 y 3.

SR. PRESIDENTE LASPINA De esta manera damos por finalizada la reunión del día de hoy.

En principio nos estaríamos reuniendo la semana próxima para seguir trabajando en el dictamen.

Es la hora 13 y 57.