Folia y Prades, Juan Bautista
Destacado escultor español cuyo legado artístico se caracteriza por su estilo influenciado por el impresionismo y su notable habilidad en la escultura de figuras simbólicas y religiosas.
Desde muy joven manifestó una notable aptitud para el dibujo. Tras sus primeros estudios en Castellón y Vinaroz, se trasladó con su familia a Barcelona, donde ingresó en la Escuela de Artes del barrio de Gracia y se formó en distintos talleres artísticos. Trabajó inicialmente en el taller de imágenes religiosas de Soler y amplió su aprendizaje en la fundición Masriera y Campins. Durante esos años entró en contacto con destacados escultores y maestros como Josep Campany, Mariano Benlliure, Agustín Querol, Tasso y Venancio Vallmitjana, quienes influyeron decisivamente en su formación.
Posteriormente, se trasladó a Madrid para estudiar en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. En 1903 abandonó el servicio militar por motivos de insumisión y huyó a París, donde conoció a Auguste Rodin, quien se convirtió en una figura esencial para su desarrollo artístico. Allí obtuvo reconocimiento con su obra Tumba (Fragment de Tombeau), premiada en el Salón de Artistas Franceses, hecho que marcó el inicio de su proyección internacional.
De regreso a España desarrolló una intensa actividad artística y docente, desempeñándose como profesor en las Escuelas de Bellas Artes de Salamanca y Vitoria. En esta etapa produjo obras de temática social y simbólica como Campesina italiana, Familia, Injusticia, Despertar y Buscando belleza, esta última premiada en Madrid en 1912.
Entre 1914 y 1918 inició una importante etapa americana, principalmente en Chile y Argentina. Fue profesor de modelado en la Universidad Católica de Santiago de Chile y recibió el Primer Premio Nacional por su obra Pereira. Durante esos años realizó monumentos dedicados a héroes de la independencia, esculturas religiosas y numerosas obras para edificios públicos y privados.
Al regresar a España continuó trabajando entre Barcelona, Valencia y Castellón. Durante la Guerra Civil produjo obras simbólicas vinculadas a la causa republicana, entre ellas Francesc Macià, La República y 19 de julio. Tras la guerra se instaló definitivamente en Castellón y Onda, donde orientó su producción hacia la imaginería religiosa.